En una sentencia reciente dictada por el Juez a cargo del Juzgado en lo Correccional nº 1 Departamental se condenó a un vecino de Valeria del Mar, juzgado por varios delitos perpetrados en esa localidad y Pinamar.

El juicio, que fue de trámite abreviado, había sido consensuado por el fiscal y el defensor, habiendo el imputado ratificado expresamente sus alcances.

El Juez sobre los delitos en juzgamiento puntualizó:

Hecho I: en las primeras horas de la noche del 28 de abril de 2017, un sujeto se apoderó

de un vehículo Peugeot 207 Compac de color negro que se encontraba estacionado afuera del Club San Vicente en la localidad de Pinamar, rodado que a unos trescientos metros del lugar el malviviente volcó, dándose tras ello a la fuga a pie pero siendo finalmente aprehendido por personal policial.

Hecho II: en horas de la noche del 13 de Junio del 2019 el mismo individuo a golpes de puño rompió una vidriera de un local de tatuajes ubicado en la calle Bunge de esa misma ciudad.

Hecho III: cuando personal policial de la Comisaría Primera de Pinamar estaba rastrillando la zona en búsqueda del autor del hecho anterior, recibieron un llamado del servicio de emergencias al 911 indicando de otra rotura de vidrios. Al llegar la moradora de una vivienda les informó que su hijo recién había llegado y que estaba rompiendo todo. Al ingresar los efectivos y el individuo percatarse de ello se puso aún más violento y amenazó de muerte a un oficial mientras procuraba hacerse de un cuchillo que había en cajón de la mesada, razón por la cual el personal se retiró a un pasillo para evitar un mal mayor. Ante la situación se hizo presente el Fiscal, a quien también amenazó, sin embargo aproximadamente una hora y media después el individuo se entregó voluntariamente ante el inminente allanamiento a la vivienda.

Hecho IV: en horas de la noche del 10 de julio de 2020 en Valeria del Mar, en circunstancias que ese sujeto fue interceptado por el personal de la Guardia Urbana alertado de un conflicto en la sala de primeros auxilios de la localidad, este los amenazó con pegarles un tiro, un puntazo, diciendo que sabía dónde vivían.

Hecho V: en esas mismas circunstancias y en momentos en que arribaba personal policial, el sujeto se resistió de forma violenta, forcejeando e insultando a los efectivos hasta que estos lograron aprehenderlo.

Los efectivos se entrevistaron con la enfermera de la sala de auxilio, quien dijo que ese sujeto se había hecho presente en estado de ebriedad acompañado de una mujer y pretendiendo que la atendieran, que se habían tornado agresivo y se había abalanzado contra la puerta intentando ingresar mientras la amenazaba, razón por la cual habían llamado al servicio de emergencias.

El testimonio de aquella mujer, concubina del imputado, fue desechado por el Juez en razón que dijo que había estado por ese hecho tres días privada de la libertad en la Comisaría, surgiendo del sistema que había recuperado la libertad por disposición del Fiscal a escasas horas de su aprehensión.

El Magistrado consideró acreditada la materialidad ilícita y la participación del procesado como autos de los hechos endilgados, resaltando que los desbordes y el estado de violencia no aparecían aislados o en forma casual, sino que estos se reiteraban.

Por todo ello el Juez Lazzari resolvió condenar a David Alfredo Giglio, de 39 años de edad, nacido en Mar del Plata y con domicilio en Valeria del Mar, como autor de los delitos de “Hurto agravado de vehículo dejado en la vía pública, amenazas agravadas por el uso de arma y Resistencia a la autoridad”, imponiéndole “Un año, cuatro meses y 20 días de prisión de cumplimiento efectivo” y declarándolo al propio tiempo reincidente en el delito por “cuarta vez”.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *