En el marco de un juicio abreviado sustanciado en el Tribunal Oral en lo Criminal nº 1 Departamental, el Dr. Emiliano Lazzari actuando como juez integrante del mismo condenó a un vecino de Ostende, juzgado por haber intentado matar a una menor de 3 años en esa localidad.

El juicio abreviado había sido consensuado por el Fiscal Dr. Gustavo García y la Defensora Oficial Dra. Verónica Olindi Huespi, con acuerdo expreso del procesado en cuanto a la calificación y el estimado de la pena.

Según el veredicto, el 24 de octubre de 2019 en el interior de una vivienda de la localidad de Ostende (partido de Pinamar), un sujeto adulto le propinó golpes reiterados a una menor de tres años provocándole hematomas en abdomen, en el rostro, desgarro del mesenterio y hematomas en el intestino y retro peritoneal, lesiones que pusieron en riesgo su vida.

La tía de la nena dijo al efectuar la denuncia haberse enterado que su sobrina hacía 48 horas que estaba en la guardia del Hospital de Pinamar por una posible intoxicación con pollo en mal estado. Que luego al presentar el abdomen inflamado había sido trasladada al Materno Infantil de Mar del Plata, donde había sido intervenida quirúrgicamente porque tenía el vaso fisurado producto de un fuerte golpe, calificado como «traumatismo de abdomen cerrado». Que en ese momento habían sido informados por el médico que el caso debía ser denunciado porque se trataba de violencia, porque además se apreciaban en la niña moretones, uno como si fuera la marca de una mano agarrándole el mentón, otros en los brazos.

Indicó la mujer que había intervenido la policía de Mar del Plata, a quien le habían informado que la nena había estado con la pareja de la mamá, un hombre violento que ya había tenido una medida de exclusión de hogar y perimetral con la casa.

Otra familiar indicó que la mamá de la menor pese a la restricción que se le había impuesto había vuelto a convivir con su pareja, que aquella durante el día prácticamente no estaba en la casa porque trabajaba, que le había contado que el día en que la nena había comenzado a vomitar el individuo la había puesto en penitencia en el baño porque la menor había salido corriendo a la calle, señalando la testigo haber observado en otras ocasiones que la nena tenía moretones, indicando también saber que aquel le pegaba al hijo de una ex pareja y que maltrataba también a sus sobrinos.

El informe pericial interdisciplinario señaló que se detectaba en la menor faltante capilar en parches en todo el cuero cabelludo, hematomas y escoriaciones en mejillas, herida contuso cortante en labio superior, sangre coagulada en conducto auditivo externo, escoriaciones en nariz, hematomas en cuello, escoriaciones en cara dorsal de mano izquierda, hematoma en cara anterior de muslo derecho y región inguinal derecha, así como también hematomas en ambos glúteos, lesiones que podrían corresponder con signos traumáticos vinculados a “maltrato infantil”, precisándose que dos de las lesiones se correspondían con improntas dentarias (mordeduras).

En cuanto a la mecánica de ese grupo de lesiones, la multiplicidad, la ubicación y distribución, el informe indicó que permitían asociarlas a un mecanismo de “golpes independientes y reiterados” que no podían ser atribuidos a un solo acto ni a un único contacto.

Una ex pareja del imputado recordó que este le pegaba, haber perdido un embarazo como consecuencia de ello, y que sin embargo él le echaba a ella la culpa de lo sucedido.

El Magistrado luego del análisis de estos y otros testimonios, señaló que había quedado en claro que la niña había quedado al cuidado o bajo el mismo techo que el imputado, y que en esa oportunidad este había golpeado a su víctima. Pero que existía anteriormente “un evento que marcaría la antesala a ese ataque hacía la infante”, registrado en una nota de la Secretaria de Acción Social del Municipio de Pinamar donde se disponía una medida de abrigo respecto de la niña porque había sufrido golpes por parte de la pareja de la madre biológica de la menor, detallándose las lesiones que presentaba y que aquél sostenía había sido producto de una caída de una hamaca y de caídas por pisar maderas, indicando el Juez al respecto, que las fotos de la niña obtenidas para ese reconocimiento legal impresionaban a simple vista, que permitían ver que las lesiones habían “sido múltiples, graves, siendo imposible que hayan ocurrido por una caída de hamaca u de otra clase”, y que por el contrario, las mismas habían sido direccionadas y contaban con un componente de brutalidad que se cristalizaría con lo sucedido el 24 de octubre de 2019.

Por todo ello el Dr. Emiliano Lazzari resolvió condenar a Cristian Daniel Velazco, de 27 años de edad, domiciliado en Ostende, por resultar autor del delito de “Homicidio simple en grado de tentativa” y a quien impuso “Cinco años y cinco meses de prisión”.

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