Canepa

Entrevistamos a la actual Concejal para conocer de su vida, de cómo conlleva la actividad familiar con la política. 

Nos acercamos al  Concejo  Deliberante  procurando charlar con ella. La vimos  bajar, a paso tranquilo, con su habitual sonrisa y firmeza en los ojos, algo que ciertamente la caracteriza. No necesitamos decirle que queríamos entrevistarla. Susana Cánepa siempre está dispuesta a escuchar y dialogar, y así lo hizo, aunque quizás le llamó esta vez la que queríamos hacer una nota sobre su vida, su ingreso a la política, más allá del rol de concejal que cumple, aunque le anticipamos que alguna pregunta sobre esto haríamos.

En forma inesperada, como si Susana (nos pidió que la tuteáramos) hubiera estado queriendo contar de una vida de trabajo y desafíos, comenzó diciendo: “mi naturaleza es de mucho trabajo, mi esposo también, cordinamos desde siempre una especie de sociedad para hacerlo”, resaltando que había sido “criada bajo la premisa de trabajar, con el convencimiento que la única manera de salir adelante era cumpliendo las promesas de pago”. “Nunca tuvimos un empleo, ni estatal ni informal” decía, “todo lo hicimos con nuestros brazos” agregaba mientras acompañaba con gestos que traslucían esos esfuerzos, aclarando que lo había hecho “levantándome, sabiendo que tenía que abrir mi propio negocio, que era producir”. “Cuando vivía en el campo cosechaba mi propio verdura, mis flores, pintaba mi casa. Los fines de semanas hacíamos cosas extras, como amansar un potro. Todo lo hicimos juntos ‘y a la par’, como dice la canción”, dijo de la tarea compartida con su esposo.

 

Al hablar de la educación de sus hijos su tono de voz denotó emoción, pero se recompuso, precisó: “cuando llegó el momento, pensé que tenía que dedicar todo mi esfuerzo a que ellos se educaran lo mejor posible. Dejarles esa herencia, porque lo mejor que podía dejarles era una buena educación”.

Sin dudas Cánepa sintió satisfacción de poder contar que uno de sus hijos había sido el primer profesional de la familia, “fue un orgullo para mí, no sólo por nuestro esfuerzo, sino por el sacrificio de él poniéndole horas a su estudio” resaltó, aclarando que para ella fue importante que “estudiaran lo que tenían ganas, no lo que los padres a veces imponen”.

Contó de otro hijo, el mayor, que aman el deporte, “está en lo que le gusta (es profesor de educación física)”: el más chico está trabajando, “hace lo que hicieron sus padres, desarrollarse por sus propios medios” resaltó,  al propio tiempo que resumía sobre el objetivo alcanzado: “Es muy lindo saber que no hay libros para ser mejor o peor padre, estoy orgullosa de mis tres hijos, como lo estoy de mi esposo, de la familia que hemos formado”.

Entendiendo que había llegado el momento, preguntamos ¿cómo y por qué, una mujer de trabajo, del hogar, se había volcado a la política?

Susana no dudó, su respuesta fue espontánea, “la educación ya no era una premisa, había generaciones que no se levantaban a trabajar, entendí que algo se debía hacer”. Puso como ejemplo la actividad formadora que se realizaba en el Polideportivo (Municipal Evita), precisando que aunque no conocía personalmente a las personas que habían hecho esa obra tan grande, tan importante, había decidido ayudar a que ese Centro Deportivo creciera. Tras ello resaltó, que más tarde había apreciado que había en la comunidad muchos personajes que hablaban de preocupaciones por los demás y poco hacían por ellos. “Se preocupan más por lo que pueden sacar de la política”, afirmó, que por ello se había dicho: “por qué no tratar de ayudar a que la gente esté un poquito mejor”.

La consultamos sobre si ese acercamiento a la política había sido una decisión suya o alguien la había convocado. “Yo me acerqué, dije, si soy útil acá estoy”, destacando tras ello que alguien la había alentado, “fue un gran amigo que hoy ya no está, “Pitín” Balda. Fue él quien me dijo por qué no nos acompañás, porque no ayudás. Yo quería hacerlo pero no sabía cómo” refirió mientras agregaba, “yo no quería ver el Polideportivo abandonado como estaba, no quería ver mas mugre en el canal 9. No quería que se siguiera con el abandono que veía en los productores, también con los vecinos de la ciudad. Quise colaborar, es difícil a veces hacerlo no estando en la gestión, pero igual decidí hacer todo lo posible para cambiar esa situación”.

 

– ¿Cómo lo hace?

Le pongo ganas día a día, mientras también hago mi tarea de esposa, madre y abuela. Seguimos produciendo en nuestra chacra con las mismas ganas que teníamos a los 20 o 30 años.

 

- El lugar de la mujer en la política no es fácil de lograr, ¿se lo tienen que ganar?

Hay que lograrlo, sobre todo en los espacios donde yo me muevo. Realmente no es fácil participar en política, yo he sido maltratada, insultada (en el recinto del Concejo) y ninguno de mis pares salió a defenderme. Tuve que hacerlo sola, y lo voy a seguir haciendo, soy guerrera, pero no me la hacen fácil. Uno es sensible, es característica de ser mujer, pese a todo voy a seguir adelante, se los hice saber (a los concejales), que voy a hacer lo que tenga que hacer.

 

– ¿Que piensa sobre la participación que a la mujer se dé por porcentajes y a través de una ley?

No estoy de acuerdo en ese 50 y 50 que fija la ley, creo que hay que ganarse su lugar. Debe ser por mérito, porque de la misma forma que hay mujeres que se destacan y pueden actuar en política, los hay hombres de la misma forma. Si se pone en un lugar de la política a un hombre o una mujer que no sirve, qué se va a lograr, nada. Yo pienso que los lugares de participación deben ser por mérito, tanto para hombres como para mujeres. Sé que es difícil, pero también sé que alguien creyó en mí y no quiero defraudar, voy a estar, voy a poner mi voluntad, esfuerzo, toda mi capacidad de trabajo en hacer lo mejor. No quiero decir que siempre pueda lograrlo, pero si tengo la seguridad que me voy a levantar todos los días, como lo hice siempre, para hacer mi trabajo (en la chacra y en su casa), pero también para hablar con los vecinos, conocer sus problemas e inquietudes, investigar temas que hacen a la administración municipal, viajar si lo tengo que hacer. Hacer día a día todo lo mejor que pueda, todo lo que esté mi alcance, para corresponder con todas aquellas personas que tuvieron una cuota de confianza en la lista en la que fui candidata a segunda concejal. Quiero que todos puedan ver, que con mi trabajo estoy haciendo lo correcto, trabajar en nombre de ellos y por ellos. A veces no se llega a cumplir las expectativas del otro, pero yo le pongo ganas, esfuerzo, lo hago lo mejor que puedo.

 

– ¿Qué piensa del apoyo que tuvo y que le permitió ser Concejal?

Estoy muy agradecida de ello, pero quiero aclarar, no creo que todos esos votos que obtuvimos fueran míos, por eso soy muy agradecida a mis compañeros. Para mí fue una cosa sorpresiva, todo lo que hice fue pensando en otros que iba integrar esa lista, fue una sorpresa muy grande cuando se me ofreció integrarla. Siento orgullo que alguien pensara que podía ser útil a la comunidad. Lo mucho o poco que he logrado también se lo debo a los tigres que tengo a mi lado (sus compañeros de bloque).

 

– La política, como hemos hablado no es fácil. Tiene presente ese dicho de “tantas veces te caes, tantas veces te debes levantar”.

Sin dudas. Mi experiencia me lo indica cada día. Uno puede tropezar muchas veces, pero se tiene que levantar. Debemos levantarnos procurando alcanzar nuestros objetivos.

 

– ¿Pensando siempre en un futuro posible, alcanzable?

Sin dudas. Lo malo hay que superarlo, hay que seguir, el ser humano debe ser optimista por sobre todas las cosas.

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