carta lectores-24-10-2014

(Personificación)

Por el Dr. Héctor Ulises Napolitano

 

Punto: se identifica así a la persona que es tomada como centro de bromas, chanzas y burlas. También a quien se la explota o aprovecha para conveniencia y beneficio de otros.

Punto y aparte: se puede decir de la persona que cambia de conversación cuando no le conviene o la corta de manera terminante.

Punto y seguido: se puede personificar a quien enlaza al hablar de manera continua distintos temas.

Dos puntos: se le puede decir así a quien al describir algo se detiene para enumerar calificativos de personas o cosas.

Punto y coma: por lo general se le dice a una persona muy minuciosa y detallista que relata algo con precisión y sin olvidar pormenores.

Puntos suspensivos: buen apodo para ponerle a una persona que habla sobre un tema sin dar la conclusión final o deja al terminar de hacerlos dudas respecto a lo que quiso decir, a lo que piensa realmente o al mensaje que pretendió dejar.

Coma: se nombra así a la persona que lleva ese apellido y como expresión la de insistir a quien debe alimentarse bien y no tiene deseo de hacerlo, diciéndosele ¡coma!.

Comillas: signo hoy muy usado gestualmente con los dedos para manifestar que algo es dudoso o que lo dice una persona poco confiable o con fama de mentirosa.

Acento o tilde: se puede identificar así a la persona que cuando habla es enfática o pone especial atención en algún tema o acostumbra a tildar a los que alude.

Paréntesis: se lo puede apodar así a quien usa más tiempo en el trabajo en conversar y tomar mate que en hacer su tarea (por lo de hacer un paréntesis).También a aquel que se encierra en sus pensamientos o pone en duda todo lo que le dicen.

Exclamación: a las personas que siempre expresan asombro o son muy exageradas al hablar, especialmente cuando lo hacen gritando.

Interrogación: a quienes dejan dudas cuando hablan o las que son muy preguntonas porque quieren saber todo, en particular sobre cosas que le pasan a los demás. También a los filósofos porque viven preguntándose sobre el qué, el por qué y el para qué de la existencia.

Guión: buen apodo para identificar a cierta clase de personas que tienen proclividad a separase o a dividir un grupo. Se les llama divisionistas o disociadoras.

Diéresis: es muy poco escrito pero el más pronunciado, por ser fonético. En su personificación va desde un prócer como Güemes, pasando por simpáticos animales como la cigüeña y el pingüino hasta palabras antónimas referidas a personas como vergüenza y sinvergüenza.

Raya: identifica a personas que acostumbran a hacer cuando hablan o escriben acotaciones y aclaraciones breves, a las que tienen pensamientos limitados y son cerrados y a quienes al dialogar dicen lo necesario y ponen distancia. También más con los matemáticos que con los literatos. Además físicamente es algo en común en la anatomía de toda persona.

Corchetes y llaves: los identifico con los profesores de Lengua que ordenan abrir corchetes para hacer análisis sintáctico y llaves para hacer cuadros sinópticos.

 

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