Por el Dr. Héctor Ulises Napolitano

 

Argentina: sentimiento de pertenencia de pocos, país de nacimiento y residencia de muchos y lugar que a la distancia recuerdan algunos.

Comer: Tener presente que “hay que comer para vivir y no vivir para comer”. Aunque no les cabe esta sugerencia a los muchos que hoy tienen carencias en su subsistencia.

Caminar: en este caso la consigna es “caminatas diarias, no a la vida sedentaria”, lo que implica “poco auto, menos horas sobre un asiento y más pies en movimiento”.

Salud: prevenirla con cuidados alimentarios, corporales y de higiene y consultar al médico ante cualquier dolencia que se tiene, tomando conciencia que la salud es la prioridad máxima, ya que si falta no se puede hacer nada, porque no se anda, no se trabaja y el destino es estar quieto en una cama.

Ganar Dinero: es de todos la gran apuesta, para algunos trabajando, para otros especulando o recurriendo al juego y para el resto apropiándose de lo ajeno.

Descansar: el descanso tranquiliza y repone energías, a través del sueño, la distracción y el paseo. Es muy necesario para rendir en el trabajo, y a la vez también con respeto a él para distenderse, y determinante para nuestro buen estado de ánimo.

Convivencia: es el desafío de todos los días, desde la relación con la pareja hasta el trato con los vecinos. Depende de nuestra formación educativa para respetar y de nuestra inteligencia emocional para tolerar.

Familia: núcleo de reales afectos o de simples parentescos.

Casa: lugar donde se refugia la intimidad y la privacidad de cada uno y en algunos también su soledad.

Lugar de trabajo: sitio de rutina que algunos quieren y otros odian y que se extraña o se olvida cuando alguien se jubila.

La Escuela: para la mayoría de niños y adolescentes constituye el segundo hogar desde Marzo hasta Noviembre, de no mediar paros prolongados o acontecimientos extraordinarios. Es también una oportunidad en horario nocturno para los adultos.

Barrio: lugar donde permanente o transitoriamente se habita. El más querido y recordado es aquel donde se ha nacido y pasado la infancia.

Café y Clubes: cita diaria obligada para los que a ellos son habitué y lugares para algunos donde se reúne gente que no tienen nada que hacer.

Restaurantes y Parrillas: antes lugares donde la gente hacía cola. Hoy de pocos argentinos pudientes y de turistas extranjeros que vienen con dólares.

Viajes: Rutinarios para camioneros, colectiveros, pilotos y viajantes de comercio. Obligados para hacer un trámite o por razones de salud. Esperados por turismo en vacaciones de invierno y verano. El de egresados y de luna de miel los más recordados.

El Problema de todos los días: suben cada vez más los precios y el bolsillo cada vez está más seco.

Otros problemas cotidianos: cortes de luz, gas, agua, caídas del sistema y la inseguridad diaria que no para de los que roban y además matan.

Un comentario muy escuchado: ¡en algo raro anda!, respecto a quien de no tener nada pasó a tener mucha plata.

Noticias: saber las noticias es una inevitable ocupación diaria de toda persona que quiere vivir informada y actualizada. Siempre hubo una prensa sensacionalista o amarilla, pero lo malo es que hoy se le ha agregado una que difunde falsas noticias, por lo que a la información exagerada se le ha sumado la que no es verídica. Razón por la que estamos viviendo en un mundo lleno de mentiras.

El Clima: dependemos tanto de él, que lo primero que buscamos enterarnos al escuchar un noticiero es el pronóstico del tiempo.

Estrés: Antes mal de algunos que iban a un psiquiatra o un psicólogo. Hoy mal de casi todos, porque vivimos en un mundo cada vez más loco.

Expresiones infaltables:¡El día se me fue volando!, o ¡qué rápido está pasando este año!.

Teléfono Celular: Forma parte de nuestros hábitos cotidianos, para comunicarnos, usar internet, y ante el menor descuido ser objeto de robo.

El Dólar: su alta cotización es un problema diario y de décadas en Argentina, que aumenta el costo de vida y deteriora su economía. Siendo el dólar para los argentinos tan o más importante que para los habitantes de Estados Unidos, a diferencia de nuestros países vecinos que defienden el valor de su moneda.

Inflación: en este país es un término tan normal, que si un día bajara y se estabilizara, aunque sea verdad, ningún argentino lo creerá.

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