En un fallo reciente dictado por el Dr. Antonio Severino como Juez unipersonal del Tribunal en lo Criminal nº 2 de Dolores, se condenó a un vecino de Ayacucho juzgado por haber secuestrado y abusado sexualmente de su sobrina.

El juicio tuvo características de abreviado, habiendo sido consensuado por el Fiscal Dr. Diego Bensi y el Defensor particular Dr. Héctor Aníbal Zamora, con ratificación expresa del imputado en cuanto a la calificación y el estimado de la pena a imponer.

El Dr. Severino en su fallo, al que Diario Compromiso pudo acceder, señaló que el 16 de septiembre de 2018 un sujeto que se encontraba junto a su sobrina en un domicilio de la ciudad de Ayacucho, la tomó del cuello y no dejándola respirar le exhibió un cuchillo mientras le decía que si no iba con él la mataría. Que luego de quitarle el teléfono celular para que no se pudiera comunicar la había obligado a que se retiraran juntos de la vivienda, para luego reteniéndola y contra su voluntad llevarla hasta el “Monte de Orfilia” donde sin su consentimiento abusó sexualmente de ella. Posteriormente y con el fin de mantenerla retenida y ocultarla de sus progenitores la obligó a dirigirse al basurero municipal, y posteriormente, ya en horas de la noche, a dirigirse junto a él a un domicilio de la misma localidad donde la obligó a permanecer contra su voluntad hasta que fue rescatada por la pareja de su madre.

La denunciante señaló que ese día su mamá y su padrastro habían viajado a Tandil, que cuidando la casa había quedado un tío suyo, hermano de su progenitora, quien en un determinado momento la había tomado fuertemente del cuello no dejándola respirar, mientras le decía “vení conmigo, si no venís conmigo te mato”, que ello ocurría mientras tomaba su celular, lo apagaba y lo guardaba entre sus prendas. Precisó la víctima haber querido ir hacia el baño pero que aquél no la había dejado, que en esas circunstancias le había pegado dos cachetadas en el rostro y obligado a salir caminando juntos. Contó también, que tomándola fuertemente de la muñeca con sus manos la había obligado a caminar hasta el Monte de Orfila, donde pese a sus ruegos para que no lo hiciera había abusado sexualmente de ella. Resaltó haberle pedido que la dejara regresar a su casa pero que se negaba, que la amenazaba con pegarle y degollarla para que no gritara, puntualizando, que habían estado muchas horas dentro del basural y de como la había obligado a ir hasta su casa, donde habían ingresado por una ventana, agregando detalles de su permanencia en la vivienda hasta la llegada de la policía,

Según se desprende del acta policial se había recibido un llamado telefónico de parte de la pareja de la madre de la víctima, diciendo esta persona que se encontraba en el domicilio de un hermano de la mujer, quien a la llegada de los efectivos les refirió haber visto movimientos en las cortinas de la casa, tras lo cual había dado una patada a una ventana provocando que se abriera, observándose en esas circunstancias que al costado de la cama se encontraba la joven buscada llorando y en estado shock.

El padrastro señaló que había salido a buscarla a raíz que no contestaba los llamados telefónicos como tampoco los mensajes que le enviaban, y dijo que había llegado hasta la casa del hermano de su esposa porque tampoco lo habían ubicado, y que en esos momentos apreciando movimientos en la cortina de la ventana había decidido ingresar, encontrando a aquella en su interior visiblemente afectada por la situación que estaba viviendo.

Durante el allanamiento practicado en ese domicilio se secuestró el teléfono celular de la víctima como también ropas de ésta, obteniéndose distintas muestras que luego permitieron a través del estudio de análisis comparativo de ADN determinar un perfil masculino coincidente con el del imputado.

El Juez Dr. Antonio Severino concluyó su análisis del caso señalando: “el conjunto probatorio valorado me convence de la existencia del hecho en el modo en que ha sido narrado y de la autoría del procesado en el mismo”, resolviendo por ello condenar a M.A.J, con domicilio en Ayacucho, como autor responsable de los delitos de “Privación ilegal de la libertad agravada en concurso ideal con abuso sexual con acceso carnal” a la pena de “nueve años de prisión de cumplimiento efectivo”.

Además, dispuso que firme y consentida la sentencia se proceda a la extracción de muestra biológica del condenado a los fines de su inserción en el Registro Nacional de Datos Genéticos vinculados a Delitos contra la integridad sexual.

 

Nota: se omiten detalles que pudieran identificar a la víctima.

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