El 24 de septiembre de 1814, San Martín se instala en Mendoza. Después de haberse hecho cargo del ejercito del Norte que le entregara el General Belgrano.

El Directorio lo había designado Gobernador Intendente de Cuyo (provincias actuales de Mendoza, San Juan y San Luis).

Las autoridades del gobierno de Buenos Aires, costean el viaje de Doña María de los Remedios de Escalada. El empréstito del viaje de un monto de $200, fue devuelto hasta el último centavo por su esposo. Es de destacar que es el período mayor de convivencia de San Martín con su esposa e hija; un poco mas de 2 años. Ya que el 24 de enero de 1817, en víspera del cruce de los Andes, ambas emprendieron el regreso a la capital. Sería la última vez que San Martín pudo ver a su esposa con vida, ya que ella falleció en Buenos Aires, en el invierno de 1823, cuando el general se encontraba en Mendoza regresando de Lima. No obstante las cartas de ambos, siempre fueron de una entrañable ternura. Además hizo colocar en su lápida “Fiel compañera y amiga”.

En este lapso es donde San Martín desarrolla una tarea poco destacada por los historiadores; la del político y la de administrador de Cuyo. Con rasgos sobresalientes, de una persona culta y muy preparada, que dejo en Mendoza una administración sumamente ordenada y funcionando a pleno.

Se destacó por predicar con el ejemplo al igual que su esposa. Remedios organizó a las damas cuyanas para hacer la ropa y uniformes de los soldados con telas de abrigo suficiente para el cruce de los Andes. Organizo las donaciones con curas franciscanos; quienes llevaban la contabilidad con estricta transparencia y decencia.

Por otro lado San Martín supervisaba personalmente el armamento, y creo una gran cantidad de oficios que sirvieron para preparar herramientas que se usarían en el cruce de los Andes (talabarteros, herreros, armeros, carpinteros, etc.), incluso mando a traer conocedores de otras provincias, ya que no había en Cuyo. Asimismo hizo parcelar toda la parte periférica y mejoró los caminos de las chacras, lo que permitió gran avance para la agricultura del lugar.

Remedios se ocupo mucho de la educación conjuntamente con las demás damas, sin descanso.

San Martín fue quién por primera vez estableció impuestos inmobiliarios, para financiar el ejército de los Andes. Desterró el latifundio (tierras que no fueran utilizada por sus dueños), mejorándolas para mantener la caballada del ejercito, instó a los hacendados a donar caballos y mulas para el futuro cruce de los andes. Esto demuestra que el libertador no solamente era un gran estratega militar, sino también un estricto administrador con un gran sentido republicano; ideas que había adquirido en su paso por Europa; fueron estas con las que presionó al congreso de Tucumán, que contribuyeron a nuestra independencia Nacional, cuando Fernando VII, había vuelto a ser Rey de España.

Todo esto también lo puso en práctica en el Alto Perú, cuando fue nombrado por la Asamblea Incaica “Protector General del Alto Perú”.

Con esto queremos hacer conocer una faceta un tanto olvidada de la grandeza del nuestro libertador. Gran ejemplo para estos tiempos, por su honestidad, austeridad, y con un gran desapego a las riquezas terrenales; legado que debería permanecer por siempre.

Prof. Martín Saldua – Asociación Cultural Sanmartiniana de Dolores

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