Es vecino de Maipú y a quien el Fiscal pidió la prisión preventiva. Por el hecho anterior, en tentativa, fue condenado con prisión en suspenso en el año 2016. 

Se conoció por estos días que un vecino de la localidad de Maipú procesado por el delito de “abuso sexual con acceso carnal”, registraba una condena por igual delito, en este caso “en tentativa”.

Según surge del requerimiento de su “prisión preventiva” efectuado por el Fiscal Diego Bensi al Juez de Garantías Dr. Gastón Giles, minutos antes de las cinco de la mañana del pasado 10 de marzo, una persona identificada como Jeremías Nahuel Fernández Santini trasladó en un vehículo Peugeot 207 gris contra su voluntad a una menor, desde inmediaciones del local bailable Macao hasta un lugar no precisado, pero que se ubicaría cerca de la pileta del Club Atlético, donde abusó sexualmente de ella.

El Fiscal consideró que había en la investigación elementos suficientes para considerar al imputado como autor del hecho, resaltando entre ellos el reconocimiento efectuado por la victima del vehículo secuestrado en el domicilio del imputado como el rodado en que fue trasladada y donde se perpetró el abuso; como también las imágenes de las cámaras de seguridad que registran tanto la salida del boliche como cuando la baja del auto.

Además consideró como argumento para validar esa restricción de la libertad la pena en expectativa, como también el antecedente condenatorio que registra.

Al respecto es de recordar, que en junio de 2016 el Tribunal en lo Criminal nº 1 Departamental, integrado por los Dres. Carlos Colombo, Emiliano Lázzari y Fernanda Hachmann, por unanimidad condenó a Jeremías Nahuel Fernández Santini a la pena de “Tres años de prisión cuyo cumplimiento se deja en suspenso”, al hallarlo autor del delito de “Abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa”.

Este hecho había sido perpetrado la madrugada del 5 de marzo de 2006, cuando al retirarse junto a una joven del local bailable “Macao” de la ciudad de Maipú el imputado la trasladó hasta el acceso de una vivienda de la calle Sarmiento, donde tapándole la boca para impedirle gritar, comenzó a besarla, le profirió golpes en el rostro, la arrojó al piso e intentó abusar sexualmente de ella, lo que no logró por la defensa ejercida por la joven, quien lo mordió y provocó que el abusador se tuviera que alejar.

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