Debido al incremento de los casos de COVID-19 que se vienen detectando en los últimos días, el intendente Martín Yeza decidió que Pinamar retroceda a la Fase 4 del aislamiento social, preventivo y obligatorio, cuando hasta el momento transitaba la Fase 5, de distanciamiento social.

Con 18 casos totales, 12 de los cuales activos, otros 5 en estudio, 49 domicilios con protocolo de aislamiento y 67 personas aisladas por contactos estrechos, el propio jefe comunal tomó la decisión.

“El pedido es sencillo: no hagan reuniones sociales; no vayan al gimnasio; no vayan a realizar actividades deportivas en conjunto; no saluden con la mano ni dando besos; no compartan el mate; lávense las mano constantemente y extremen las precauciones sanitarias, en su hogar y en sus lugares de trabajo”, pidió a los pinamarenses en una carta que publicó en sus redes sociales.

“Sé que es duro. Sé que estamos cansando y preocupados por la crisis económica. Sé que nos pesa estar lejos de los seres queridos. Pero para dar respuestas públicas a esta pandemia necesitamos también del esfuerzo y del cuidado extremo de todos”, agregó en la misiva.

Es importante señalar que este fin de semana pasado se realizaron dos fiestas electrónicas clandestinas en el municipio, en un reconocido pub local, cuyo DJ es el hijo de Nora Ponce, directora General de Gestión y Articulación Territorial de la Municipalidad local, y que el pasado viernes, ante la aparición de los primeros casos de COVID-19, el propio alcalde había hecho un pedido público para “extremar las medidas precautorias” e intentar “no saludar, ni siquiera con el codo”.

Yeza, entonces, firmó el decreto por el que Pinamar retrocede a la Fase 4 de la cuarentena, y de ese modo quedan prohibidas las reuniones sociales, las actividades en gimnasios y las prácticas de otros deportes, en principio por los próximos 14 días.

Deja un comentario