Finalizada la última audiencia del juicio oral donde se ventiló la responsabilidad de un ex Escribano en la certificación de un testamento apócrifo, desde distintos sectores de nuestra sociedad se escucharon voces que no solo hacían referencia al caso penal, sino que lo hacían también obre la personalidad de la fallecida ex propietaria de la “Joyería Delta” de Dolores, la señora Gregoria Víctor de Giordano, vecina que había legado sus bienes a una institución de bien público local y a sus ahijados.

Como de la propia sentencia se destacó la labor de la abogada que representó al Particular Damnificado, nos contactamos con la Dra. Daniela Ruíz para charlar y conocer aspectos de la causa penal y de lo ocurrido en este largo proceso, que tiene su correlato con la sucesión que tramita en el Fuero Civil Departamental.

En la entrevista comenzamos por preguntarle a la abogada cómo había vivido el proceso, qué había significado para ella en lo personal y qué pensaba sobre quien/enes pretendieron violentar el deseo póstumo de la donante.

La Dra. Ruiz decía: “en principio aclarar que yo representé a dos ahijados de la señora que había legado sus bienes, hay un tercero. Pero no sólo represente a esos dos ahijados sino que en cierta manera lo hice representando a un círculo de gente muy allegada a ella, a la muy querida señora Giordano, también a las instituciones públicas a quien le había testado y que en la causa penal no estuvieron representadas”.

 

  • ¿La causa civil como la penal tuvieron inicio en el año 2005?
  • – A mí me fueron a ver en 2005, yo me había recibido el año anterior. Realmente esa gente (sus clientes) llegaron a mi Estudio contando un historia, contando que esta señora -Víctor de Giordano- había quedado huérfana, que había vivido con las monjas del Hospital (San Roque) cuando las había. Que mientras vivía con las monjas producían verdura y demás, que luego repartían en casas del centro, no sé de qué año estamos hablando pero hace muchos. Y que después esta señora trabajó en la casa de un Escribano (familia de quien se presentó como heredero), comenzando luego una relación con quien después sería su esposo, el señor Giordano.

 

  • ¿Ambas causas en su tramitación no resultaron fáciles?

Para mí profesionalmente no lo fueron, porque uno trabaja para que se resuelvan lo más rápido posible, porque la causa penal estuvo siempre concatenada con la civil, cuya complejidad la tuvo desde el inicio, cuando nosotros planteamos en el Juzgado Civil y Comercial nº 1 de Dolores un incidente de nulidad sobre el testamento presentado por quien pretendía ser único heredero, lo que trajo aparejado poner en suspenso la sucesión que este había iniciado como heredero de la Sra. Giordano.

  • ¿Lo que originó la causa penal a partir de la denuncia de la Juez Civil?

Sí, la Dra. Méndez de Macchi lo hizo ante la existencia de otro testamento, en el que estaban incluidos como herederos mis clientes. Eso es precisamente lo que vamos a intentar poner desde ahora en sus carriles a partir de la sentencia en la causa penal, aunque seguramente ésta será apelada.

 

  • ¿Qué significó para usted que en el veredicto el Juez de primer voto destacara su trabajo?

Desde el comienzo junto con mi equipo de trabajo y mucha gente que colaboró, procuramos en principio conocer quién era esta señora Giordano además de una persona fallecida. Hacerlo a través de sus amistades o allegados para intentar ver por qué ella había legado, había hecho su testamento en favor de la Asociación Cooperadora del Hospital San Roque y de sus ahijados. Yo me tomé el tiempo y trabajo de reconstruir realmente quién había sido la señora Giordano, como en una historia de un sueño, del lugar donde estuvo, el haber quedado huérfana y llegar a formar parte destacada en nuestra sociedad.

 

  • Una mujer que en ningún momento olvidó sus raíces, tal como lo volcó en su testamento

Tal cual, eso fue lo que más me convenció, querer conocerla a través de quienes me aportaban datos, cosas para poder entender por qué había hecho este testamento (el auténtico), para tener convencimiento de cuales habían sido las razones para legar sus bienes a la Cooperadora y a sus ahijados. Todo eso fue marcando mi tarea profesional en este caso, que tuvo en la contraparte muy buenos abogados penalistas, que hicieron uso de cuanto artilugio legal pueda existir en defensa de su cliente, lo cual hay que decirlo, estuvo muy bien.

 

  • ¿Por qué llevó tanto tiempo la instrucción de la causa penal?

Por la complejidad de las pericias. Nosotros buscamos que se hicieran sobre su firma en el testamento que presentamos, que se hiciera en paralelo en las causas civil y en la penal, que los peritos pudieran trabajar juntos, presentación que hicimos y que tanto en sede civil como en la penal hicieron lugar.

 

  • ¿Por qué o para qué?

Porque eran estudios que requería de nuestra parte mucha atención, buscar documentación. Es sumamente interesante lo que se hizo la justicia con esta pericia, reflejó toda una historia de la grafía de la señora Giordano a partir de documentación de diferentes años, sobre el antes, el durante y cuando firmó el testamento, para que precisamente nosotros pudiéramos plasmar toda esa historia que teníamos de ella en su historia gráfica, para poder determinar si el testamento de mis clientes tenía que ver si o no con ella.

 

  • ¿Cuál fue el resultado de esa pericia caligráfica?

Los resultados hablaban también de la historia de ella, a tal punto que los peritos afirmaron que toda su vida había mantenido el mismo gesto gráfico, por lo tanto la firma que figuraba en el documento presentado por el Escribano pretendiendo ser el único heredero no tenía nada que ver con los rasgos gráficos que la describían. Se pudo saber concretamente que ella no había estampado la firma que en ese documento figuraba, en ese testamento apócrifo. Por eso, conocer los derechos de quienes uno representaba, creo que me hizo hacer un mejor trabajo profesional.

 

  • ¿Largo y desgastante?

Y sí, pero no puedo dejar de reconocer el gesto que tuvieron mis pares conmigo, tanto en la fiscalía y no sólo en la de juicio. No puedo olvidar a toda esa gente que trabajó en la instrucción, de quienes realmente sentí apoyo, aliento, ese vamos que fue sin dudas importante cuando debimos transitar tantos años para llegar a juicio, con tantas apelaciones y planteos en lo civil como en lo penal. Si uno mira para atrás sin dudas los años parecerán muchos, pero debo decir que siempre creí en lo que me plantearon mis clientes, lo que planteaba el grupo de referencia de la señora, lo que sin dudas para mí fue una diferencia en el trabajo realizado.

 

  • En su alegato en el juicio hizo referencia a la condición de género, ¿por qué?

Como Particular Damnificado en el final del debate nuestra tarea es limitada, uno trata de colaborar en todo lo más que se pueda con la Fiscalía, pero para mí era una instancia que no quería perder. Sentí que era el tramo final del caso, aunque considero que el condenado apelará (ante Casación), por eso le planteé al Tribunal que en la decisión que tomaran pusieran la perspectiva de género, que no olvidaran lo que yo creía, que sigo creyendo y siempre voy a sostener, que a través de la confianza trataron de abusar de ese valor que una mujer les dio. Por eso para mí una situación circundante de perspectiva de género, porque así como uno la pide para todas las mujeres corresponde también para esa mujer que en vida legó todos sus bienes, su patrimonio, a la comunidad a través de la Cooperadora del Hospital. La señora Giordano legó a sus ahijados una parte de su patrimonio, la mayoría lo testamentó en favor de la comunidad de Dolores, y ese fue siempre mi interés en esto, porque además de representar mis clientes ellos me ayudaron a marcar un camino, que nuestra ciudad reciba lo que es para ella. Sin duda la causa atravesó el interés particular, primero para que se haga justicia para con una mujer, pero también para con otra, Dolores, que también es mujer.

 

  • ¿Esta causa evidentemente la marcó como profesional y también en lo personal?

Siempre he intervenido en causas que han atravesado distintas cuestiones públicas. En esta particularmente, sentí que reflejaba el corazón de una mujer que quería decir algo después de su muerte a través de un testamento. Que otros venían a decir otra cosa, algo que se esparcía como una injusticia. De hecho me marcó y mucho, primero porque soy agradecida con la gente que confió en mí, por haber sido el primer juicio penal on line en que participé, y porqué quisiera que la señora Giordano esté descansando en paz. Creo que no tiene sentido hablar de la condena, de la pena impuesta, ya está, lo importante es haber reivindicado la voluntad expresada en el testamento por la fallecida. No puedo dejar de pensar, que cuando una persona hace un testamento está diciendo a quien o quienes estarán destinados los bienes logrados durante su vida. Es imposible pensar que otros hayan querido quebrar esa determinación, violentarla de esa manera (con un testamento apócrifo), que yo creo que es un acto nefasto de por sí.

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