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El ex Director del Hospital San Roque en la entrevista dio mayores precisiones sobre los controvertidos dichos del Intendente Etchevarren en el audio trascendido. Habló del porqué de su renuncia, de la política del Jefe Comunal para con el Hospital, como también interesantes definiciones sobre salud y el nosocomio municipal.  

A través de las redes sociales y en distintos medios de comunicación del país se viralizó esta semana un audio de una comunicación telefónica entre Camilo Etchevarren y quien fuera Director del Hospital San Roque, el Dr. Jorge Sepero, provocando las expresiones del Intendente por su contenido duras críticas en distintos sectores que repercutieron en la opinión pública en general.

Como en nuestra ciudad se levantaron voces a favor y otras en contra de la difusión de esa conversación charlamos con el Dr. Sepero para saber de la misma. Y aunque pareciera obvio comenzamos por preguntarle si se trataba de una conversación suya con el Jefe Comunal, contestando afirmativamente, agregando que no había sido la única, “hubo otras conversaciones”.

 

  • ¿El caso de la parturienta a que hace referencia el audio, usted la derivó desde Castelli? ¿Ocurrieron situaciones con pacientes de otras localidades?

Generalmente se desalentaba la internación y aceptación de pacientes de otras localidades. Este fue un caso puntual, pero no el único. El Hospital de Dolores es el único recurso más cercano que hay para resolver situaciones de urgencia.

 

  • ¿Primero resolver la urgencia, luego pensar en una derivación?

Para tratar una situación de urgencia lo primero que se hace es recurrir al lugar más cercano que tenga los medios necesarios para poder resolverla. Sería ilógico que una paciente de Castelli en lugar de venir a Dolores vaya a La Plata. Sabemos además que en La Plata es muy difícil conseguir una cama. Habitualmente se consiguen las camas después de pedir a uno, otro y otro hospital. Inclusive hasta el propio Intendente Etchevarren ha participado alguna vez en conseguir una cama porque se hacía imposible conseguirla por la vía natural, hubo veces ni con la influencia política de él que se lo podía lograr. Una derivación a veces se consigue en unas horas, pero hay oportunidades en que estábamos dos o tres días procurando encontrar el lugar para hacerlo.

 

  • ¿Cuándo el Intendente en la conversación dice “eché a dos ginecólogas”, lo hizo porque no quería parturientas en el Hospital?

Esas dos ginecólogas trabajaban en el Hospital de Dolores y también en el de Castelli, entonces la derivación natural de las pacientes ginecológicas o los partos de urgencia era a Dolores. El Intendente a través de la Sub Directora les propuso que eligieran trabajar en Dolores o en Castelli, yo fui apartado de eso porque había comenzado la doble dirección en el Hospital, no pude hablar directamente con ellas. Por supuesto las médicas se sintieron extorsionadas y renunciaron a Dolores, logrando el Intendente su objetivo, que no se generaran derivaciones y que no hubiera internaciones en el Hospital.

 

  • ¿Cómo fue el caso de la parturienta que tuvo familia en la ambulancia? ¿Qué sucedió?

Se pidió el traslado de Castelli al Hospital de Dolores de una parturienta de urgencia, acá dijeron que no tenían permiso para recibir pacientes de Castelli. La médica igual hizo el traslado porque la urgencia era real. Al llegar tocaron la sirena y las puertas estaban cerradas, no las abrieron. Volvieron a cerrar las puertas de la ambulancia cuando ya estaban preparados para bajar a la enferma, y esta tuvo familia dentro de la ambulancia. Estaban en la entrada de la guardia del Hospital. Finalmente abrieron las puertas los mismos enfermeros, y entraron con el recién nacido para hacer el alumbramiento con las condiciones normales.

 

  • Al Intendente le preocupaban los gastos más allá de las prestaciones en salud, ¿él daba las directivas?

Muchas veces las daba él, me las transmitía telefónicamente, pero generalmente a través de la Subdirectora con la que el Intendente tenía contacto casi diario. Esta le informaba de la situación del Hospital y él tomaba las determinaciones en cuanto a la aceptación o no del paciente. Conmigo se reunía cada tres o cuatro meses.

 

  • Había aparecido lo que usted llamó “conducción paralela”, lo iban apartando poco a poco.

Sí, poco a poco fui enterándome de decisiones que se habían tomado y que ya estaban ejecutadas, no  podía yo marcar prioridades.

 

  • ¿La Coparticipación en salud que recibe el Municipio no distingue para qué pacientes?

El porcentaje de Coparticipación para salud es del 37%, pero nunca pude enterarme cuánto teníamos para gastar en el Hospital, el reclamo era ahorrar, ahorrar y ahorrar, porque decían que estábamos generando muchos gastos. Cuando le preguntamos al Intendente cuánto teníamos para gastar, para poder administrarnos con el dinero que había la respuesta fue “qué te importa”. Nunca nos pudimos enterar de cuanto había para gastar.

 

  • Etchevarren es médico veterinario, no podía desconocer que la urgencia de la parturienta era un tema de vida ¿Cree usted que priorizó lo político a lo humano?

No sé si prioriza lo político a lo humano porque no estoy en sus pensamientos. En este caso no era un embarazo, era el tratamiento de inducción a un parto con un feto muerto y retenido que le podía traer problemas a la paciente. Pienso que en el medio hay una disputa con el Intendente de Castelli por esas derivaciones. El tema político me trasciende, yo estoy interesado en el problema de la salud.

 

  • ¿No sintió en la presión del Intendente con aquella paciente, como que quería que Ud. violara su juramento hipocrático?

No, no creo que haya tenido esa intención. Yo siempre prioricé el ingreso de todo paciente al Hospital, no rechacé a nadie, me comprometía a mí como médico. No puedo negarse atención a una enferma, cerrar la puerta al ingreso al Hospital cuando se tiene una emergencia sería un atentado. En Salud debe primar el concepto de solidaridad. El acto médico es fundamentalmente solidario, si uno no lo entiende así, es preferible que no sea médico.

 

  • ¿Por qué no renunció antes?

Me creí útil para poder resolver las cosas. El Hospital está armado, no gracias al esfuerzo de mi persona, sino el mío junto al resto de la gente del Hospital. Se trabajó a conciencia. Logré que mucha gente se pusiera la camiseta del Hospital para defenderlo y hacerlo más prestigioso. El Hospital está desaprovechado en su integridad, hay camas vacías, me da lástima porque está preparado para aceptar pacientes. Pero ya antes, en octubre de 2018, cuando me vi desplazado casi de la conducción del Hospital para marcar las prioridades, le presenté personalmente la renuncia al Intendente. Su respuesta fue que había que conversar un poco más, comunicarse y al final no la aceptó. De ahí en más, de a poco, se fue infiltrando la desautorización a mis decisiones, se las tomaba sin avisarme. Podría parecer que mi renuncia ahora tiene tinte político, cuando en realidad fueron una serie de circunstancias que agotaron mi capacidad de aguante, en cuanto al sentido de mi autoridad como Director de un Hospital.

 

  • ¿No pudo o no le permitieron concretar algún proyecto?

Quedaron un montón de cosas por hacer, proyectos que nunca se pudieron cumplir por falta de dinero, por ejemplo las cámaras de video seguridad, que tenemos presupuestadas, autorizadas, jamás se pudieron poner. Los timbres, llamadores elementales en las habitaciones para los enfermos, faltan colocar en varias habitaciones. Intenté hacer un segundo quirófano. Vinieron los arquitectos de la Municipalidad a planificarlo para que funcionara nuevamente el arco en “C”. Recibí la negativa, eso no se iba a hacer. Proyecté un proyecto de Hospital con dos arquitectas sanitarias al comenzar la gestión, un esquema para modificarlo en tres etapas respetando la estructura hospitalaria, salía alrededor de 8 millones 970 mil dólares. Nunca superó esa etapa de proyecto.

 

  • ¿Algún servicio de salud resentido por ese pretendido ahorro?

Salud Mental. Cuando ingresé al Hospital teníamos solamente un psiquiatra que venía solamente una vez por semana a Dolores, con una demanda que lo superaba. Había dos psicólogas trabajando. Incrementé el número de psicólogas, incorporamos dos psiquiatras más que se fueron sumando a atender en la semana. El Servicio de Salud Mental funcionaba, no genial porque tenían demanda atrasada. Se resolvió parcialmente incorporando sistema de guardias pasivas que funcionaban de lunes a domingo. Con el tema del recorte y ahorro de gastos se dejaron de pagar las guardias pasivas de psicología, y los pacientes que llegan después del horario de atención, un sábado o un domingo, quedaron en manos del médico de guardia que los tenía que estabilizar hasta el lunes.

  • ¿Demasiados contratiempos para que el Hospital pueda brindar su servicio a la comunidad?

Se trabajó un montón, pero la idea mía estaba en contraposición con la política de Salud del Intendente. No critico el criterio político para manejar un pueblo. Indudablemente el Intendente dio prioridad a otras cosas que él creía que podían ser significativamente mejores, por ejemplo Dolores ciudad turística, los festivales, el Cosmódromo, la Fiesta de la Guitarra, las Termas. Y si bien para mí es una satisfacción concurrir a esos lugares, entiendo que se podría destinar un poco más de dinero en la proyección hospitalaria, en la prevención y promoción de la Salud, sin poner en desmedro el resto de la actividad de Dolores. Pero el Intendente quería achicar el concepto de Salud, y yo quería agrandarlo. Estábamos en contrapunto.

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