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08:14 04-05 Cultura

Susana Iturralde y su novela, “El secreto de los López”

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Una familia, una casa, un misterio, historias que se han ido heredando. Susana

nos propone conocer a la familia protagonista de una ausencia que hoy no encuentra explicaciones. Una familia que por supuesto, fue mucho más que eso. Es su segundo libro editado, y se presenta hoy sábado, a las 19 horas, en El Cóndor.

 


¿Cómo surgió y maduró la idea de una novela con esta historia?

No sé exactamente cuándo mis recuerdos y mi curiosidad por la historia de esa familia, se transformaron en deseos de escribirla. Creo que el tiempo se encargó de encarnarla de tal manera en mí, que un día tuve necesidad de darla a luz.

 

¿Cuánto ayudaron sus recuerdos más lejanos?

Muchísimo. Se puede decir que son el sustento del relato, la estructura alrededor de la cual mi imaginación fue tejiendo la urdimbre de la novela. A mis recuerdos, agregále todo lo que fui recogiendo de labios de mamá, papá, mamá Eva, Teodo Bellatti, César Vilgré…

 

¿Por qué piensa que la historia de los López y de su casa ha sido siempre tan atractiva para la mayoría de quienes la oímos aunque sea de pasada?

Entiendo que la magia que se desprendía de esa “casa abandonada” y el atractivo de violar su intimidad la constituyeron en un punto de enorme atractivo. Entrar en sus jardines, en sus cuartos, atravesar las salas, subir a los dormitorios y encontrarse con muebles, y objetos que conservaban las huellas de un vivir cotidiano, era como espiar el interior de un corazón, de un alma. Nada más apasionante que develar la intimidad de un ser humano. Era como apoderarse de ellos y salir con las respuestas a todas las preguntas que se hacía el imaginario social acerca de los López. Y que se siguen haciendo. ¡Si tendrá magia la historia de esta casa!

Sin embargo, todas esas respuestas eran falsas porque eran inventadas. Porque era falsa esa certeza de haberse apoderado de los López, que se llevaban al salir de la casa como si fuera un trofeo más que se llevaban de la casa. Nadie es dueño de la vida del otro y mucho menos, de su intimidad.

Como consecuencia, surgieron muchas historias que intentaban explicar el abandono de los genuinos moradores, cada cual con un punto de vista acomodado a su imaginación y gusto. Mi relato, aunque tenga muchos más puntos de contacto con la verdad, ¿será una respuesta? ¿O también son falsas mis certezas? Tal vez me arrime a la verdad…

 

¿La casa podría considerarse un personaje en sí misma?

No en el caso de mi novela. La fuerza vital está en sus habitantes y ellos le imprimen su impronta. Los López eran una familia muy particular, como que toda ella giraba alrededor de una persona como don Francisco, cuya personalidad y talento trascendían su propio físico y su propia familia. Su obra musical, reconocida en Europa y desconocida en nuestro país, lo pone en evidencia. Incluye, entre muchísimas otras, composiciones tales como La Pilarica (Gran Jota de concierto), una Marcha Fúnebre, una canción de cuna, el Himno a Dolores, un Pequeño poema imitativo para piano llamado “Su Santidad Pío XII conversa con las avecillas” que es de una ternura increíble. Todo esto (que es sólo una parte de la ínfima parte que alcancé a conocer), evidencia una sensibilidad extrema que, unida a un talento mayúsculo y a una muy fuerte personalidad, arrojan como resultado una presencia que no es posible ignorar ni eludir y que, sin duda alguna, ejercía un dominio absoluto sobre su mujer y sus hijos. A todo esto, agreguemos una oculta ternura que se ponía de manifiesto, por ejemplo, cuando, ya anciano y radicado en el barrio de Belgrano, en Bs. As, recibía en su ventana la cotidiana visita de un ruiseñor. Respecto de la relación con su mujer y sus hijas, todo está dicho en la novela, aunque no puedo afirmar absolutamente que todo lo que digo sea verdad. ¿Quién es dueño de la verdad?

Ya ve, la pregunta era sobre la casa y terminé hablando de ellos, de sus habitantes. En especial a don Francisco. Es inevitable.

 

¿Qué sensaciones le vienen al saber que un libro suyo va a ver la luz oficialmente?

Siento una alegría profunda, aunque no es el primero sino el segundo que edito. El primero, fue los SONETOS. Si bien la elección de editarlos consistió en privilegiarlos por encima del resto de mis poemas porque son como una especie de hijo dilecto, la sensación es diferente. Con los sonetos, me daba la sensación de que me estaba mostrando por dentro, lo que me daba un poco de pudor y de que la llegada al otro era diferente. De hecho, la presentación se hizo desde atrás de un velo que esfumaba las imágenes de los que iban leyendo los sonetos. En el caso de EL SECRETO… siento que estoy en ebullición por dentro, deseando entregarlo a los dolorenses porque la historia nos pertenece a todos, tiene el valor de lo cotidiano, de lo folklórico y de lo legendario. Además, advierto la expectativa que hay por leerlo. Si bien me enorgullece, no deja de darme un poquito de miedo. Alguien me dijo: “¡Me muero por leerlo!”. ¡Amalaya, qué compromiso!

 

¿Hay alguna persona ausente para siempre a la que quisieras darle este libro para que lo lea?

Mis padres. Si bien papá alcanzó a leer algunos capítulos, no alcanzó a verla terminada. Ellos fueron los que me hablaron mucho de los López, sobre todo mamá. Su amistad con las hijas de don Francisco era muy estrecha. Tanto que cuando yo nací, le prometió a Cristina, la hija fallecida muy joven, que ella iba a ser mi madrina de Confirmación. Su muerte lo impidió, pero mi madrina fue Rosita, su hermana.

La historia de cómo la fui escribiendo es particular. La comencé en 1985 y no sé por qué razón la abandoné por un tiempo. Seguramente la historia debía madurar. Y yo también. La retomé en 1997, cuando me vi obligada a pedir una larga licencia por enfermedad. Esa circunstancia me concedió el tiempo necesario para dedicarme a EL SECRETO… Y la terminé. Con el libro editado pasó algo similar. Recibí la edición hace un año y, por determinadas razones, esperé a presentarla hasta que tuve el tiempo suficiente para hacerlo tranquila y a conciencia. Le llegó su día.

 

¿Se puede adelantar algo de la presentación y de qué libro encontrará el lector?

Poco y nada. Quiero que sea sorpresa. Lo único que voy a adelantar es que podrán disfrutar de las obras de don Francisco en una especie de mini-concierto, porque Diego Sachella me facilitó el CD con la grabación del acto que, en su homenaje, se hiciera en el Museo Fernández Blanco, en 2009, con la participación delos músicos Estela Telerman, José A. Azar, Emilia Zabala López, Javier Villegas y Guillermo Carro más el tenor José Luis Sarré.

En cuanto al libro, es difícil contestarte ya que mi ego puede hablar maravillas de EL SECRETO… Amo este libro, amo esta historia es entrañablemente mía y el afecto está presente en el tratamiento de temas y personajes. Cero objetividad. Quienes lo han leído, me han hecho un buen comentario. Pero se trata de los afectos, que son tan poco objetivos como yo.

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