En un fallo dictado en el día de ayer por la Sala I de la Cámara Penal de Dolores, se rechazaron las apelaciones planteadas por la defensa de los rugbiers imputados por el crimen de Fernando Báez Sosa, por lo que en consecuencia ocho de estos deberán afrontar juicio oral. Al propio tiempo se dictó el sobreseimiento del noveno procesado, quien actualmente se encontraba excarcelado.

El Tribunal de alzada estuvo integrado por los Dres. Felipe Defelitto (de primer voto),

Fernando Sotelo y Susana Miriam Yaltone, analizándose en primer término si correspondía dictar el sobreseimiento total de Alejo Milanesi tal como la había solicitado el propio imputado y su abogado, el Dr. Hugo José Tomei.

El Dr. Defelitto puntualizó que se había omitido un trámite esencial y por lo tanto acarreaba la nulidad de la requisitoria de elevación a juicio efectuada por los representantes del particular damnificado, omisión que sostuvo estaba lejos de ser un mero error subsanable. “Todo ello me lleva a considerar que corresponde declarar la nulidad de la requisitoria efectuada por los particulares damnificados y del auto de elevación a juicio”, proponiendo devolver las actuaciones respecto de Alejo Milanesi al Juzgado de Garantías, para que un juez hábil corriera un nuevo traslado a los particulares damnificados a los fines que, si así lo estimaban corresponder formularan una nueva requisitoria de elevación a juicio en referencia al nombrado.

El Juez Sotelo voto en disidencia, precisando que aun cuando la ley ha sumado potestades al particular damnificado hasta permitirle ser acusador en la etapa del juicio, quien “dirige la investigación sin interferencias es el fiscal… y solo él es quien está facultado para formular la imputación sobre una persona”, quien en el caso había pedido el sobreseimiento de Milanesi ante la falta de elementos para sostener su procesamiento, entendiendo por ello este Magistrado que correspondía revocar la resolución del Juzgado de Garantías de Villa Gesell y disponer su sobreseimiento, voto al que adhirió la Dra. Yaltone,

En cuanto a la segunda cuestión planteada por el defensor Dr. Tomei, en cuanto que las requisitorias (la de la fiscalía y la privada) no cumplían con las exigencias que establece el Código de Procedimiento Penal, pues no se había especificado cuál habría sido la conducta que cada uno de los imputados llevó a cabo en su individualidad, el Dr. Defelitto señaló que la calificación jurídica de los hechos no había ha sido discutida, “Homicidio doblemente agravado por su comisión por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas, en concurso ideal con el delito de lesiones leves “, resaltando que la alevosía no exige preordenación alguna, que se acredita cuando la víctima se encuentra indefensa y los imputados –conociendo la indefensión- se aprovechan y actúan sin riesgo, sobre seguro, para su persona y el grupo. En cuanto a la coautoría funcional, indicó, que en el caso cada coautor (cada uno de los imputados) no realizó todo el hecho por sí solo, sino una parte de aquél, siendo imprescindible para que el delito se cometa de la manera que fue planeado y ejecutado que hubiera una decisión común, una división de tareas y contribución al hecho principal; condominio del hecho; y el aporte a realizar durante la etapa de ejecución.

Por ello juez consideró la existencia de dos grupos, dos tareas, un plan y una decisión común, dar muerte a la víctima. El primero conformado por Luciano Pertossi, Ayrton Viollaz y Lucas Pertossi, que se habría encargado de evitar que tercera o terceras personas pudieran acudir en ayuda de la víctima. El restante, integrado por Blas Cinalli, Matías Benicelli, Ciro Pertossi, Enzo Comelli y Máximo Thomsen, que se encargaría de dar muerte a la víctima a sabiendas que nadie podría acudir en su ayuda.

A esa misma cuestión el Dr. Sotelo dijo, que no obstante arribar a la misma conclusión disentía con los argumentos del juez preopinante, señalando entre otros puntos que la descripción del hecho satisfacía los requisitos procesales para que la acción siguiera su curso hacia el juicio, donde en el plenario del debate el Defensor podrá “desmontar cada una de las inconsistencias que atribuye a la requisitoria”. Y agregó, que no había logrado encontrar vicio alguno en la requisitoria de elevación a juicio que ocasionará un perjuicio cierto al derecho de defensa, requisito indispensable para habilitar su nulidad. A esta misma cuestión, la Dra. Yaltone adhirió al voto del doctor Sotelo.

Con respecto a la nulidad planteada por el Dr. Tomei respecto de la prisión preventiva, el Dr. Defelitto voto por su rechazo, haciéndolo en igual sentido pero con distintos argumentos el Juez Sotelo y a cuyo voto adhirió la Dra. Yaltone.

Finalmente los miembros de la Sala II de la Cámara Penal Federal de Dolores resolvieron: 1°) Acoger “por mayoría” favorablemente el recurso interpuesto por Alejo Milanesi y dictar su sobreseimiento total en la presente causa. 2°) Rechazar el recurso de apelación interpuesto por el Dr. Tomei, no haciendo lugar a la nulidad planteada y confirmando la elevación a juicio de Máximo Pablo Thomsen, Ciro Pertossi, Enzo Tomás Comelli, Matías Franco Benicelli, Ayrton Michael Viollaz, Blas Cinalli, Luciano Pertossi y Lucas Fidel Pertossi, en relación al hecho calificado provisoriamente como “Homicidio doblemente agravado por su comisión por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas en perjuicio de Fernando Báez Sosa, en concurso ideal con el delito de lesiones leves” en perjuicio de otras cinco personas.

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