La Dra. Analía Pepi dictó a mediados del pasado mes en el marco de un juicio oral, sentencia condenatoria para con un vecino de Dolores hallado penalmente responsable de un hecho de lesiones graves ocurrido en nuestra ciudad en mayo de 2015.

Sobre los hechos señaló la Juez, que en horas de la madrugada del 16 de mayo de 2015 sobre la vereda de calle Mitre entre Alem y Vucetich, Federico Aristegui mientras se encontraba peleando extrajo de entre sus ropas un elemento punzo cortante y le asestó dos puñaladas a Federico Santander, heridas que le provocaron un neumotórax por perforación de la pleura y/o pulmón y lesión de musculo dorsal.

Señaló la Juez en el fallo, que las diferencias planteadas sobre lo sucedido entre la Fiscalía y la Defensora Oficial eran que la primera sostenía que se trataba de una acción dolosa, mientras que la segunda consideraba que se había tratado en realidad de un acto de defensa propia, negando el imputado haber tenido en su poder un arma blanca.

Un testigo dijo haber visto cuando al imputado le querían robar la moto, señalando que este se había acercado y bajado de una trompada a quien estaba sobre el rodado, momento en que se habían acercado otros jóvenes y comenzado una pelea. Puntualizó haber caído al piso y no recordar que había pasado desde entonces.

La víctima señaló haber estado en un local de esparcimiento cercano y que un amigo le había avisado que le querían pegar, que había ido hacia ese lugar, habían comenzado a discutir, que había comenzado a pelear con Aristegui, que se había producido un forcejeo en el piso y que aquél le había pegado una puñalada.

La Juez puntualizó, que las narraciones de todos los testigos daban cuenta de la naturalidad de la violencia ejercida sobre otros, y nadie, ni siquiera uno que era policía hizo un llamado a Emergencias. “La naturalización de la violencia hace que todos los intervinientes intenten justificar su accionar” resaltó.

Más adelante agregó, que como surgía de su declaración “en ningún momento Aristegui manifiesta que ante la imposibilidad de ejercer otro tipo de defensa se vio necesitado de usar un arma blanca. Aristegui se coloca en el lugar del hecho pero pone el arma en manos de Santander. Esta última circunstancia no ha sido corroborada por ningún testigo, es más los que vieron un arma la vieron en la mano de Aristegui”. Y subrayó, “el imputado en ningún momento había alegado causal de justificación”.

Por ello la Juez Dra. Analía Pepi entendió que el procesado era responsable del hecho juzgado, resolviendo en definitiva condenar a Federico Florencio Aristegui, de 35 años de edad, nacido y con domicilio en nuestra ciudad, como autor del delito de “Lesiones Graves”, imponiéndole la pena de “un año de prisión de efectivo cumplimiento”.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *