El pasado lunes en el marco de un juicio abreviado sustanciado en el Juzgado en lo Correccional nº 1 Departamental, el Juez Dr. Emiliano Lazzari condenó a un vecino de Chascomús sometido a proceso penal por “estafas” cometidas con cremaciones que cobraba, pero no realizaba, hechos perpetrado en el Crematorio de esa localidad en el año 2016.

El juicio había sido consensuado por el Fiscal Dr. Juan Manuel Dávila y el Defensor oficial Dr. Gustavo Estrada, acuerdo que fue ratificado por el imputado

Según la resolución judicial a la que Diario Compromiso accedió, el requerimiento fiscal lo fue por los siguientes hechos:

Hecho I: el 22 de junio de 2016 el concesionario de la explotación del crematorio «Aschen Zum Himmel» en el Cementerio de Chascomús, y a quien se le había encargado la cremación de una señora fallecida el día anterior, simuló haberla realizado entregando a los deudos una urna conteniendo cenizas y cuya procedencia se desconoce, defraudando de esa forma al hijo y la nieta de la fallecida que habían pagado por el servicio.

Hecho II: en la misma fecha, el mismo individuo y con igual proceder, defraudó al esposo y al hijo de una señora fallecida con lo abonado por el servicio, al entregar por la cremación que no había realizado una urna conteniendo cenizas cuya procedencia se desconoce.

Hecho III: al día siguiente ese mismo individuo en igual forma que en los hechos anteriores, simuló haber realizado la cremación de un hombre fallecido dos días antes, entregando a sus deudos una urna con cenizas de origen desconocido, defraudándolos en la suma que habían abonado a través de los responsables de la casa de sepelios.

La denunciante, Jefa del Departamento Cementerio, señaló que el responsable del Crematorio le había manifestado que tenía problemas con el regulador de gas, que le había pedido autorización para utilizar la Capilla a modo de depósito hasta que solucionara el tema con el gasista. Que como tenía conocimiento que el Crematorio tenía problemas con el horno le había preguntado si ya habían sido cremados los cuerpos de la semana anterior y que ella sabía que eran tres, que la respuesta había sido negativa, por lo que le había preguntado si los familiares de los fallecidos y la cochería estaban al tanto de eso, respondiéndole aquel que sí, razón por la cual lo autorizó a dejar esos cuerpos en depósito en la Capilla por unas horas. Agregó la funcionaria, haber tomado conocimiento por agentes municipales que el responsable del crematorio había ofrecido dinero para que enterraran en el cementerio esos tres cuerpos en fosas sin identificar, y que estos se habían negado. Que también sabía que a los familiares de las personas fallecidas se le había entregado cenizas.

Un empleado del cementerio manifestó, que el responsable del crematorio le había pedido si le podía conseguir cráneos o huesos humanos, diciéndole que había gente que pagaba bien, negándose él a hacerlo y tomando tome conocimiento que dicho ofrecimiento le había sido efectuado también a otros compañeros de trabajo, quienes también se habían negado. Asimismo, señaló que tenía conocimiento que hacía una semana y media o dos que no se podía cremar por problemas técnicos y con el gas.

Otro de los empleados recordó que el imputado le había preguntado si no había algún pozo o lugar donde poner algún cuerpo, no especificando cantidad, y que como él le había respondido que eso lo resolvía la jefa del Cementerio, había dicho que tenía que conseguir una camioneta para sacar los cuerpos del lugar.

Durante el allanamiento realizado en el Crematorio se encontró en el interior del horno un cajón cerrado con un cuerpo en su interior, y en zona aledaña otros dos, procediéndose a la identificación de los cadáveres y a obtener placas fotográficas de los mismos. Se precisó que el horno funcionaba bien según manifestaba el responsable del lugar, quien había manifestado que el problema era que no había presión de gas.

Desde la empresa proveedora de gas en Zepelín, se informó que la empresa responsable del crematorio tenía problemas con los pagos, que en la última vez que se había llegado a realizar la recarga, por tener impagada aun la factura anterior no se había completado la descarga.

Los deudos de las personas fallecidas relataron los trámites realizados, las autorizaciones firmadas y los importes abonados, como también de las urnas con cenizas que les habían sido entregadas, aportando la documentación que estaba en su poder, precisando haber reconocido los cadáveres a través de las fotos que de ellos habían sido obtenidas por la policía durante el allanamiento.

La pericia caligráfica de la documentación aportada por los damnificados, determinó que tanto las solicitudes de cremación como los recibos de pago estaban firmados por el imputado.

El Juez al referirse al delito señaló: “La víctima del fraude es la persona que padece el error causado por el ardid o engaño del autor de la estafa…”; el que se “caracteriza por ser un artificio empleado mañosamente para el logro de algún intento (ardid)…”.

Que en el caso el procesado “conocía que el gas del crematorio presentaba dificultades, y optó por encubrirlo y proseguir la operatoria como si todo funcionara en perfecto estado. Recibió los cuerpos y el ardid justamente se consumó en simular la efectiva cremación de los fallecidos, cobrando el dinero por esa prestación no realizada y entregando a los deudos cenizas de quien sabe quién o qué…”.

Por ello el Dr. Emiliano Lazzari resolvió condena a Ernesto Miguel Machado, de 57 años de edad, nacido y con domicilio en Chascomús, por resultar ser autor responsable del delito de “Estafa, tres hechos en concurso Real entre sí”, a la pena de “Dos años y seis meses de prisión de ejecución condicional”.

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