Soy artista visual, trabajo dirigiendo una carrera de post grado de Arte Textil en la Universidad Nacional de las Artes. Me dedico a todo lo que tiene que ver con el arte contemporáneo, en educación y como artista”.

Así se presenta Karina Maddoni, quien estuvo en nuestra ciudad hace algunos días, convocada por Verónica Meo Laos, iniciadora del Proyecto de Residencia Cultural “Dos Ombúes”. Juntas recorrieron distintas instituciones y lugares para establecer una conexión a nivel local, para luego, desde Dolores, generar que se propague por la region y el corredor de la Autovia 2.

“Mi presencia en esta ciudad preciosa es porque estamos armando un proyecto súper lindo que se llama “Dos Ombúes”, con Verónica meo Laos. Y estamos viendo locaciones, visitando instituciones, estableciendo los lazos. Todo lo que hace falta para poder armar el proyecto”, agregaba.

 

  • ¿Ha cambiado el concepto de “espectador” en las últimas décadas?

Si. El concepto de “espectador” cambio como el del arte, va cambiando la actitud del otro. Entonces también formar espectadores del arte contemporáneo es todo un tema ya que en general, donde uno no tiene mucho contacto con el arte contemporáneo, quedan todavía las ideas del “espectador” que va, mira el cuadro, contempla, piensa y se va. En cambio el arte contemporáneo pide otro tipo de actividad. No solo porque sea una obra tecnológica por ejemplo, donde tocas un botón, sino una actividad incluso conceptual más grande, y del cuerpo, hay que recorrer las instalaciones, intervenir si es necesario y lo piden o lo permiten. La idea de “espectador” es otra.

 

  • ¿La idea es que esos lugares que están vinculando en Dolores sean diferentes entre sí?

Claro, lo que los une es que son lugares emblemáticos de la ciudad. La idea es que “Dos Ombúes” tenga el pie puesto en Dolores y resuene hacia otros lugares. Pero justamente con los museos, las universidades y lo que ya tiene esta ciudad, poder trabajar colaborativamente.

 

  • ¿Qué incluye el proyecto?

Empezó siendo la idea de una actividad y se transformó en una gran plataforma donde pueden pasar varias otras cosas. La idea inicial es una residencia para artistas, para trabajar en relación al paisaje, al paisaje del campo, al horizontal, a esa cuestión tan particular que tiene nuestra Pampa Húmeda y donde tantos de nosotros nos sentimos tan cercanos. Pero también pensamos capacitaciones, charlas, actividades de exposición. La idea es que esos artistas que vienen durante un mes produzcan y que nosotros podamos después mostrar esos proyectos también en el corredor de la Ruta 2 hasta llegar a Mar del Plata. Empezamos acá pero la idea es que toda esta zona se potencie, junto a las localidades cercanas.

 

  • ¿Sería una resignificación también del paisaje bonaerense?

Es volver a mirar, poner en valor. A veces por ejemplo cuando tenemos tanta familiaridad con el campo, no vemos todo lo que hay como potencia de paisaje, y nos parece que el paisaje es la montaña. Es un poder volver a relacionarse y trabajar desde la cuestión situada desde el lugar donde uno esta, dialogando con ese espacio. Por eso es tan importante la cuestión   de involucramiento con el espacio mismo.

 

  • ¿Las distintas instituciones y lugares donde fueron a proponerlo son receptivas a esta idea?

Sí, porque las instituciones, si no pasan cosas, quedan muertas. Entonces cuanto más posibilidad de actividad que este en consonancia con la institución, mejor. Hasta ahora hemos tenido muy linda recepción. Verónica vive acá y conoce a mucha gente. Y la verdad es que explicando el proyecto tuvimos una recepción muy clara y contundente.

 

  • ¿Los museos, más que cualquier otra institución han tenido que reinventarse?

Sin dudas, en un momento casi no tenían sentido. Ahora se vuelve a pensar en el museo pero de otra manera, no ya fijo. Hay algo igualmente de sagrado en la sala de un museo, que tampoco lo va a reemplazar lo digital. Es como rescatar ciertas cuestiones que hacen que uno se encuentre con el otro en un espacio. Y a eso lo hemos perdido, hay que recuperarlo.

 

  • ¿Cómo docente considera que tiene que haber más posibilidad de carreras artísticas en el interior, además de las tradicionales como derecho, ciencias económicas, etc.?

Todavía hay una vieja e ignorante idea de que si estudias arte te vas a morir de hambre, mejor estudia abogacía. Yo vivo del arte y no vengo de una familia rica; mi viejo docente de escuela industrial, era de Castelar, y yo viví toda la vida del arte. Pasa que vivir del arte no es vender obra, que es el otro viejo concepto. Vivir del arte es vivir haciendo gestiones en educación, haciendo gestiones de proyectos, un montón de cosas donde se mueve también la economía. Las industrias culturales, donde las artes visuales no entran tanto pero están ahí cerquita, mueven mucho. Vos armas un evento en un lugar, y recuerdo la Bienal del Fin del Mundo en Ushuaia, y empieza a moverse gente. Se genera mucho alrededor. Ese concepto está mucho más distribuido ahora, pero todavía sigue la vieja idea de que mejor es estudiar algo que de plata. Trabajar en el arte es también una manera de vivir, no romántica, pero es una manera de estar rodeado de ciertas cosas, personas, otros ámbitos. Un ámbito muy amplio y diverso.

 

  • Finalmente, ¿qué tiempos maneja con el proyecto “Dos Ombúes”?

Tendría que haber venido en Semana Santa pero no pude por la pandemia, se nos atrasó. Y es un poco mejor ya que la situacion del covid hubiera limitado mucho las actividades. Hicimos cantidad de reuniones y ahora estamos pensando ver todo lo que hay que sumar para hacer la residencia y poner una fecha. Pero estamos armando actividades previas que más o menos en un mes y pico ya va a haber. Por eso estuvimos en el Museo Libres del Sur y la Universidad Atlantida en Dolores. Algo va a pasar. No será la residencia todavía, pero haremos cosas.

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