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Dolores muy lejos de cumplir. La entrevistada precisa que el Estado municipal se debe ocupar, que los arquitectos cuando construyan edificios respeten la norma, y precisa: “las falencias están en todos lados”.

A pesar de existir desde 1994 la Ley 24.314 de Accesibilidad para Personas con Discapacidad, cuyo fin es dar a las personas con discapacidad o movilidad reducida las condiciones de seguridad y autonomía para la transitabilidad en la vida cotidiana, en nuestra ciudad ello no se cumple.

Para conocer del tema charlamos con Griselda Pascua, que tiene una discapacidad y nos da un panorama de la situación local mientras espera ser atendida por autoridades municipales.

Sobre lo que falta en Dolores en ese sentido, nuestra entrevistada decía: “Le falta todo. Hay rampas, pero no son las adecuadas, ni las de las esquinas en la calle, ni las de acceso a las instituciones públicas y privadas u otros lugares. Tampoco las del palacio municipal. Ocurre igual con los pasamanos, elevadores. Un ejemplo: el Salón Blanco Municipal, o el Registro Civil, este último un lugar donde accedemos todos y que hay que subir escaleras. Tiene los pasamanos pero no tiene ascensores. Cuando hablamos de movilidad reducida digo también una persona mayor, con bastón, o mamás con carritos con niños. Y hay montón de personas que tenemos discapacidades físicas, mentales o sensoriales. Y las falencias están en todos lados.

 

- ¿El Concejo Deliberante no ha intervenido o interesado en la situación?

La Ley, de la que me interioricé, está promulgada desde abril de 1994, y en ese entonces le dieron a la Provincia de Buenos Aires tres años para que se ponga al día. Si hablo de mi localidad, de Dolores, no se cumplimenta nada. Este pedido de cumplimiento de la Ley fue presentado en el HCD en noviembre del año pasado a través del concejal Silvio Vitarella. Se pidió que se cumpla la Ley, mostrando las falencias que presenta Dolores. Yo me comprometo a hacer la parte comunicacional respecto a las rampas, el respeto para que no obstruyan, la concientización, que cuesta. No me gusta confrontar sino sugerir. Que lo que se apruebe en realidad se cumpla.

 

- ¿Qué respuesta le ha dado el Municipio en general?

Hace poco solicité audiencia con el Sr. Intendente y estoy a la espera. Tengo entendido que esa audiencia se la pasaron a la Asesora Legal, que es Mariana Etchevarren. No tuve respuesta hasta el momento. Por ende, sigo buscando los medios de comunicación para transmitir que no es una preocupación mía, es por y para muchos. En Dolores hay muchísima cantidad de personas con discapacidades o movilidad reducida, y vienen de otras ciudades también. No tenemos madurez social con respecto a las personas que necesitan esos accesos para manejarse solas. Yo no puedo ir sola a determinados lugares, pierdo mi autonomía, y eso hace daño. Por ahí las personas que tienen todas las capacidades no se dan cuenta de esto. A quienes nos faltan algunas capacidades perder la autonomía nos hace daño, porque nos enfrentamos a lo imposible. Y ahí nace la necesidad de que se cumpla la reglamentación del Anexo del Art. 20, donde se dan todos los elementos para que la Ley indique como deben hacerse las cosas correctamente.

 

- ¿Por ejemplo?

Las rampas, deben tener determinadas medidas y niveles, material adecuado. Por ejemplo las rampas de la calle necesitan baldosas especiales para personas no videntes. Mínimamente hay que comenzar por las rampas, los pasamanos y los elevadores. Ir a la Ley y pedirle a los arquitectos que cuando construyan edificios la respeten, porque es una pena que haya edificios nuevos, hechos en los últimos años, que no cumplan los requisitos. Y en los más viejos como clubes, se pueden ir haciendo los cambios. El Club Social puso un elevador, creo que uno de los integrantes de la comisión directiva tiene una discapacidad. Felicitaciones. Hay que entender que no se hace como un favor, sino que tiene que ser así, tener las condiciones mínimas para movilizarse.

 

- ¿Se construyen rampas pero mal?

Hacen las rampas, pero no tienen los desniveles adecuados. A muchas personas las sentaría en una silla de ruedas y le diría que accedan o desciendan a rampas que existen en este momento. Es imposible subir, y si bajás, terminás en el medio de la calle. Otra rampa que tiene un nivel impresionante y pronunciado es la de nuestra Iglesia del centro. Es imposible acceder, ni un atleta podría. Hay que hacer las cosas a conciencia, no solo para personas con discapacidad sino para todos. Hay personas mayores que también necesitan de ese instrumento para hacerlo solos, para tener autonomía. Para quienes la tienen la autonomía es maravillosa, y para quienes no la tenemos, es un valor que uno dice “la quiero, pero no puedo”. Y esa es la diferencia importante, a veces la brecha del querer con el poder es abismal. Es una toma de conciencia de todos para todos. Y hablo desde mi propia vivencia. Y le pido al municipio que es el encargado de garantizar el acceso, a medida que van haciendo cambios en infraestructura: necesitamos cambios en oficinas, plazas, y también en otras partes.

 

- ¿Cómo reacciona la población?

La gente se enoja, me ha pasado al solicitar que retiren un auto de la rampa y que me traten muy mal, hombres y mujeres. Me dan pena ellos, me pregunto dónde y en que mundo vivimos, que piensa que nunca se puede estar en la situación del otro. Mínimamente es pedir a gritos que se cumpla la Ley de Accesibilidad para Personas con Discapacidad, o Movilidad Reducida. La necesitamos. Estamos muy tranquilos, porque las personas con discapacidad tenemos una Ley que nos ampara, y cuando no se cumplen estos requisitos nos sentimos discriminados. La Ley 25.580 habla de la discriminación a las personas con discapacidad. Tenemos que comenzar a hacernos oír, y que las autoridades, quien corresponda, comiencen a cumplir con la Ley.

 

- ¿Tiene esperanzas en el reclamo?

Ya pasó por la instancia del HCD y eso me avala hoy a seguir difundiendo y pidiendo que la Ley se cumpla. Es una ley no para determinadas personas sino para todas. Porque quienes tienen las capacidades plenas, o creen que las tienen, la van a utilizar también. Un ejemplo es el acceso al salón Blanco Municipal. En mi caso particular, al descender la escalera, como solo hay una baranda y una mano no puedo utilizarla, debe bajarla caminando hacia atrás. Pero hay personas que no se animan, y quienes se mueven en silla de ruedas se encuentran frente a una escalera sin saber que hacer. Y el caso emblemático es el Registro Civil, al que debe acceder todo el mundo, que está en un segundo piso.

 

- ¿Existe una oficina de Discapacidad en la Municipalidad?

La Municipalidad cuenta con una Oficina de Discapacidad, pero yo me pregunto si está en el lugar adecuado, con los requerimientos adecuados. De allí sale la información para todas las personas con discapacidad de Dolores ¿Cumple con su objetivo?. Yo me enteré de que tengo una Ley hace unos pocos años y hace 25 que tengo la discapacidad. Me encantaría que la información me hubiese llegado. El Estado nuestro tiene esta oficina: que le un lugar adecuado, que de ahí se difundan nuestros beneficios, respecto de infraestructura y lo administrativo. Hay una Ley, no es un invento, son leyes que amparan a las personas con discapacidad. Y lo puntualizo, “personas con discapacidad”, porque primero somos personas, después tenemos esta deficiencia que es la discapacidad.

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