Hay rumor de que el Club Brown de Adrogué, de la Primera Nacional, podría prescindir del entrenador y 26 jugadores, que la institución se encargó de desmentir. El comunicado oficial.

 

Se habló primero de la salida de Pablo Vicó, técnico del club que es una de las leyendas de ascenso argentino. “El Bigotón” es el entrenador de Brown de Adrogué desde hace varios años. Y hablar de Brown es hablar de Vicó. El entrenador de 64 años vive en las mismas instalaciones de la institución de Adrogué, desde hace 20 años.

En las últimas horas, circuló un rumor que indicaba que el club iba a cortar su vínculo y también el de 26 futbolistas, al no saber qué sucederá con la categoría por la pandemia de coronavirus. Pero el mismo club se encargó este sábado de desmentir las versiones, con un comunicado oficial.

Se confirmó que el técnico y de los jugadores habrá que esperar.

La pandemia generó el parate del fútbol y las finanzas de casi todos los equipos, sobre todo los del Ascenso, se vinieron abajo muy rápidamente. Por eso, la Comisión Directiva de Brown (A) se cree que pondrá en a los futbolistas que tienen contrato hasta el 30 de junio o alguna cláusula que posibilite la salida.

El dolorense Nahuel   Gómez que ya compartió plantel   de primera en el Nacional en Brown de Adrogue hará se encuentra esperando ser operado de ligamento de su pierna derecha y después vera si el club le hace contrato. El formado en las   inferiores de Ferro de Dolores categoría 1999 es otro de los tantos jugadores del fútbol argentino que tendrá que esperar como se define su futuro.

Esta situación comenzará a decirse a principio de julio o quizás con tiempo se hable en el cierre de la temporada.

Es sabido la situación económica de la institución de Adrogué que es muy crítica por todo lo que generó el coronavirus en el país. Y el presidente Adrián Vairo les estaría   comunicando a 26 futbolistas que se les hace imposible pagarles los contratos y los dejaría en libertad. Los únicos dos que se quedarán son Santiago Echeverría y Alberto Sagman, ya que firmaron por dos años. Por otra parte, cabe destacar que Leandro Sapetti, y Cristian Amarilla, lo habían hecho por el mismo tiempo, pero con una cláusula que permitía la rescisión (de cualquiera de las partes) dentro del primer año, avisando con 30 días de antelación, por lo que éstos fueron notificados de la situación apenas comenzó este mes.

La situación se hizo insostenible para la dirigencia y las arcas del club se vieron muy golpeadas con la cuarentena. El único ingreso con el que contaba era la plata que AFA le entregaba por la TV, pero con eso, debía pagar todos los sueldos. Los máximos oscilaban entre los 150 y 200 mil pesos, aunque en estos momentos, esos no los pagaba en su totalidad.

Ahora, el futuro de cada uno de los futbolistas es totalmente incierto. Y ni siquiera se sabe si en lo que resta de este mes se seguirán entrenando. Porque más allá de que no lo hacían por Zoom, como la mayoría de los planteles, el profe les mandaba rutinas y ellos debían enviarle un video con sus trabajos.

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