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Trabaja en la Dirección de Hidráulica. Hace 9 meses que llegó al país. En la entrevista cuenta cómo es y está su país, sobre la tarea que actualmente está realizando.

Supimos de la presencia en Dolores de un joven ingeniero venezolano llegado a nuestro país procurando hacerse un futuro laboral dado las condiciones actuales que vive su país. Nos contactamos con Francisco Rodríguez (27 años) y le preguntamos cuando había llegado y por qué había llegado a Argentina procurando encontrar trabajo y su desarrollo profesional.

El joven decía, “llegué el 26 de marzo de este año. Tengo amigos en Perú, Chile, Estados Unidos, en muchas partes del mundo, pregunté a cada uno el ambiente del país y cómo podían recibirme. Ni en Perú ni Chile podían recibirme, en Estados Unidos se complicaba por la VISA, y una amiga de acá me recibió. Estuve tres meses en Capital trabajando como cadete en una tienda de telas. Me puse en contacto con mi hermana que hace dos años vive en Argentina, estudia Geología en la Universidad Nacional de La Plata, En esta ciudad introduje mi curriculum en el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, me hicieron una entrevista, se interesaron, me esperaron, porque para que te otorguen el DNI hay que esperar unos tres meses. Me tuvieron mucha paciencia, me puse en contacto con ellos y firmamos el contrato.

 

  • ¿Tenía experiencia previa en su profesión?

Me gradué en Venezuela y por los temas políticos -tienes que estar vestido de un color- no se me dio la oportunidad de trabajar allá como ingeniero. Me puse a trabajar en un comercio de materiales eléctricos con mi padre. Mi mentalidad era graduarme y buscar otro rumbo fuera de Venezuela, lamentablemente.

 

  • ¿Su especialidad es la ingeniería civil?

Soy Ingeniero Civil, en nuestra carrera en Venezuela vemos vialidad, estructura, la parte hidráulica, administrativa de cómputos, presupuesto, somos ingenieros que vemos de todo un poco, abarcamos de todo un poco, también topografía. Mi tesis tuvo que ver con la parte hidráulica, y casualidad que introduje mi curriculum aquí en el Ministerio en la parte de Hidráulica. Estoy aprendiendo mucho porque a veces son palabras diferentes las que aquí utilizan en cuanto al concepto.

 

  • ¿Cómo y cuándo llegó a Dolores?

Porque cuando me hicieron la entrevista me dijeron que solicitaban ingenieros en Dolores. Yo acepté el desafío sin saber dónde quedaba la ciudad, nada; firmé todo, cuando salí me preguntaba dónde quedaba Dolores, busqué en Internet, vi que era el Primer Pueblo Patrio, etc. En el Ministerio estuve dos meses trabajando para familiarizarme con la zona. Estoy durante la semana en Dolores, viajo todos los fines de semana a La Plata porque vivo allá, hasta que me radique en Dolores.

 

  • ¿Dónde vivía en Venezuela?

En el estado de Guarico, la parte llana del centro del país, una zona caracterizada por la siembra de arroz, mucha agricultura. Vivía ahí pero mis estudios universitarios fueron en Valencia, Estado de Carabobo, una de las ciudades más importantes del país, por estar industrializada. De donde vengo nos dicen “llaneros”, porque no tenemos relieves, ni montaña ni nada. Tenemos una temperatura entre 26 y 34 grados, y dos estaciones, sequía y lluvia, no hay cuatro estaciones. Aquí llegué en otoño y fue un cambio para mí después el invierno tan fuerte. La primavera es la estación que me ha gustado más, aunque es extraña también. También nosotros vivimos los fenómenos de El Niño y de La Niña, con sequías e inundaciones. Tenemos una represa hidroeléctrica y cuando el agua baja tenemos problemas con la luz, hubo regulación de luz y fue todo un tema

 

  • ¿Cómo está la situación política en su país?

Es un tema social fuerte, porque la política abarcó mucho. Se está en una reunión familiar y se toca el tema político, económico, es un ambiente intenso, se ve la gente cansada. Ha sido un proceso de 20 años constante, un deterioro mental, social muy grande, hemos quedado estancados, no se ha hecho proyectos ni invertido en educación, que es lo que mueve a un país. La falta de respeto entre nosotros mismos por pensar diferente es grave también. Porque si yo pienso algo con lo que no estoy de acuerdo, no tengo derecho de expresarlo libremente porque alguien me lo impide. Cuando ves un país donde trabajás y trabajás y no te alcanza el poder adquisitivo para tener lo que quieres, es imposible vivir.

 

  • ¿No siempre fue así?

Antes Venezuela era el país de las oportunidades. Era muy pequeño y mi madre me contaba que cualquiera podía empezar allá con algo pequeño e iba surgiendo hasta tener buen capital. Un país muy rico en todo, en petróleo. La gente es muy familiar, te tiende la mano, la variedad de comidas es espectacular, tenemos nuestra parte de la Cordillera, excelentes playas, tierra rica para la siembra, ganadería, no comparable con la argentina pero buena. Tenemos muchas cosas para producir y exportar. Mientras que la actual gestión vive de la importación porque tiene el acceso al control monetario del dólar, no se hizo la inversión para producir nacionalmente. Poco a poco se fueron adueñando de los entes políticos, económicos, y así cuando alguien no está de acuerdo con la persona que está actualmente, levantan el teléfono o pasa dinero y listo, es lo que él dice, no se puede salir a manifestar porque te reprimen.

 

  • ¿Esa grieta se refleja también en las familias?

Sí, en la familia como en todo, siempre hay una división. Pero se ha ido deteriorando no tanto políticamente sino que todos estamos sufriendo lo mismo. Empezó por una división de ideas y de proyectos, pero ya todos estamos sufriendo lo mismo, tanto de un lado como de otro.

 

  • ¿Cómo se siente en Argentina, en Dolores, que es un pueblo de provincia?

En Argentina me han tratado excelente, no me puedo quejar, siempre me brindaron ayuda, desde el primer día que llegué, los argentinos son muy solidarios. Me están dando apoyo en estos momentos tan difíciles. Se calculan que llegan 300 venezolanos por semana a Argentina y no nos ponen peros ni nada. En el trabajo anterior mi jefe me dijo que de ahora en adelante iba a contratar a venezolanos porque “ustedes vinieron a trabajar, quieren hacer las cosas bien”. Dolores me parece un lugar como “Carabobo”, el lugar de donde vengo, un pueblo con la misma cantidad de población. He recorrido poco, los canales, inspección a los puentes, me han tratado excelente, tengo muy buenas compañeros de trabajo, buena relación con todos, desde que llegué he tenido muchos beneficios, muchas cosas positivas.

 

 

 

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