Se conoció ayer que un mediático abogado de Dolores fue denunciado ante una fiscalía del Departamento Judicial de Quilmes por presuntos “delitos contra la integridad sexual”, y que la denunciante fue una testigo de un resonante hecho policial ocurrido recientemente en esa zona del gran Buenos Aires.

La noticia fue difundida en principio por el portal “Dataclave” y posteriormente replicada en otros medios de Internet, pudiendo este Diario acceder a detalles precisos de la denuncia, lo que informamos pero sin mencionar el nombre del profesional dado que éste aún no habría ejercido el derecho a defensa que le otorga la ley.

La denuncia fue presentada por la Dra. Valeria Laura Carreras en nombre de su representada y tramita ante la Fiscalía de Instrucción n° 8 de Quilmes a cargo del Dr. Alejandro Ruggeri, en cuyo texto se le endilga al abogado de Dolores, cuyo nombre y domicilio destacan, haber incurrido en conductas que intimidan, vulneran y agravian la integridad sexual de la denunciante, “incurriendo en delitos contra la integridad sexual”.

En cuanto a los hechos la denuncia señala que la denunciante es testigo de un lamentable caso ocurrido en esa zona, y haber prestado declaración testimonial en el marco de la investigación. Que mientras esperaban que se concretará la audiencia donde declararía, el abogado denunciado se había sentado a su lado y formulado una serie de comentarios que no hacían a la causa, como por ejemplo preguntarle si iba a la playa y si usaba bikini, produciéndole esa situación incomodidad a la denunciante, lo que se agravó al sentir roces en su pierna. Que posteriormente, como al pasar, el denunciado le mostró su celular, que contenía pornografía mientras decía: “mirá, mirá, no seas tonta”.

Más adelante agrega la denuncia, que mientras la auxiliar tipeaba su declaración el abogado le hablaba en portuñol y mencionaba playas de Brasil, situación que concluyó cuando la funcionaria judicial pidió que no hubiera interrupciones ni distracciones. También señaló que a la salida le refirió lo ocurrido a otra testigo, quien interpretó sus dichos no como una conducta inapropiada del abogado sino “la conquista de un hombre y que a ella no le había tocado”.

Refiere más adelante la presunta víctima haber recibido una comunicación telefónica de dicho abogado, oportunidad donde le habría dicho algo que la hizo llorar.

Sobre la gravedad de lo denunciado resalta el texto, que “en comparación con casos aberrantes e incluso en comparación con las denuncias en torno a la esfera sexual, la conducta perpetrada parece mínima, pero NO LO ES”, que los efectos en la víctima lo tornan grave y reprochable dicho accionar por el rol del denunciado, “quien ejercía control y autoridad” al ser el abogado de la persona investigada, y a quien describe como “el más mediático, el más histriónico”.

“El denunciado aprovechó que la víctima no podía consentir libremente la acción, su accionar de intimidación sexual, de acercamiento físico, de abuso verbal, del contenido del llamado y lo hizo, y lo siguió haciendo, porque la víctima no podía ir contra él” señala la abogada de la denunciante en el texto de la presentación.

“Estamos frente a un caso de violencia verbal, de contenido sexual, estamos frente a un abuso psicológico de índole sexual, estamos frente a un caso de atropello, de menosprecio de la mujer” agrega la Dra. Carreras, señalando que el abogado denunciado había “abusado de su rol circunstancial y forzado a la víctima a ver lo que él quería que viera, imágenes de sexo explícito y pornografía…”.

Por último señala, el denunciado “vulneró la intimidad de la víctima, la avasallo, la violentó psicológicamente”, señalando la letrada que será el Juez quien deba “calificar, encuadrar esta conducta que ha causado daño a la víctima, miedo, y que la motivo a realizar la denuncia”.

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