También por un robo agravado a un vecino con quien había trabajado como sereno. En un tercer caso fue  sobreseído en razón de haber prescripto la acción penal. El juicio, de trámite abreviado, se sustanció en el Tribunal en lo Criminal nº 2 Departamental.

En el marco de un juicio abreviado sustanciado en el Tribunal en lo Criminal n° 2 Departamental, la Dra. Analía Avalos actuando como Juez unipersonal condenó a un vecino juzgado por dos hechos delictivos perpetrados en nuestra ciudad, sobreseyéndolo en un tercer caso por prescripción de la acción penal.

La propuesta de acuerdo de juicio abreviado había sido consensuada por el Fiscal Dr. Diego Torres y el

Defensor Oficial Dr. Rolando Brown a través de un escrito presentado vía electrónica, con ratificación expresa por parte del procesado.

Los hechos por los que Jonathan David Villarreal fue juzgado fueron tres, el primero ocurrido el 19 de abril de 2013, cuando el imputado en compañía de otro sujeto tras forzar una ventana de un domicilio de la calle Gatti al 1.100  se apoderaron de dinero en efectivo, y entre otras cosas de una radio de mano, una pulsera, una cadenita, ropas varias para bebé recién nacido y un bolso de mujer.

La Juez al analizar el caso y no habiéndose acreditado fuerza en las cosas para calificarlo como robo, consideró que siendo hurto y la pena de “dos años de prisión” el máximo, correspondía declarar prescripta la acción penal y sobreseer al procesado, lo que así resolvió.

Respecto de los restantes ilícitos puntualizó:

Hecho I: el 29 de julio de 2014 Jonathan Villarreal luego de forzar la cerradura de una ventana de aluminio de una vivienda ubicada en calle Vucetich al 1.700 ingresó a la misma, donde tras arrancar los cables de la alarma se apoderó de un perfume Versace, de una tarjeta de Aerolíneas Plus y de un teléfono celular Samsung.

El damnificado señaló haber dejado debidamente cerrada su casa y haber sido avisado que se había activado la alarma, por lo que se había dirigido de inmediato a su domicilio, observando en el patio trasero de la vivienda la presencia de una persona que transportaba una bolsa con objetos en su interior, a quién había reconocido como David Villarreal por ser vecino y haber trabajado tiempo atrás como su sereno.

En oportunidad de realizarse un allanamiento en la casa del sindicado se secuestró, en una repisa de una habitación el perfume sustraído y una tarjeta de Aerolíneas Plus a nombre del damnificado, mientras que debajo de un colchón el celular Samsung robado.

Al declarar el procesado manifestó que el día del allanamiento no se encontraba en la casa, que cuando había llegado la policía ya estaba adentro, que sospechaba que habían sido los efectivos los que habían puesto allí las cosas que habían sido secuestradas. Sin embargo para la Juez ello no era “más que un vano e inútil intento por desacreditar la prueba” que lo señalaba de manera inequívoca como autor del desapoderamiento.

Hecho II: el 17 de octubre de 2012 dos personas- una de ellas Villarreal- ingresaron a una vivienda de la calle Victoriano Montes al 1.000, usando para ello una llave verdadera que había sido previamente sustraída o hallada, donde se apoderaron de una Notebook Samsung, una consola de juegos X-Box, un pendrive Kingston, una cámara fotográfica digital Samsung, un Joystick USB y “una bicicleta playera de dama deteriorada marca Bronco”.

El damnificado al efectuar la denuncia dijo sospechar de unos vecinos porque ya habían ingresado en más de una oportunidad a su propiedad, resaltando no haber observado violencia alguna en la casa, entendiendo que habrían entrado utilizando una llave. Más tarde al ampliarla, señaló haber recibido en su teléfono celular un mensaje de texto (adjuntando captura de pantalla) de una persona que decía que el autor del robo era David no su hermano, que él se hacía cargo de todo y lo quería solucionar.

También la víctima recordó, que unos tres meses antes del robo había constatado el faltante de una llave de la puerta de ingreso a su domicilio, que había pensado que la había extraviado, pero que tras el hecho intuía que podía haber sido sustraída para posteriormente utilizarla para ingresar y cometer el hecho.

En el allanamiento de la vivienda donde moraba el imputado se secuestró una llave de puerta, una cadenita, un pendrive  y una bicicleta playera deteriorada.

Al prestar declaración el procesado admitió conocer al denunciante y haber trabajado en su casa, señalando que la bicicleta secuestrada aquel se la había dado para que la arreglara y usara, en cuanto a la llave manifestó no saber cómo había aparecido en la casa. También desconoció haber enviado mensajes de texto, negando además haber tenido teléfono celular por entonces

El damnificado desmintió haberle entregado la bicicleta al imputado para que la arreglara, reconoció el pendrive secuestrado como suyo al igual que la llave, testimonio que fue avalado por los dichos de la esposa al prestar declaración.

Respecto de los mensajes de texto señaló la Juez, que más allá de la negativa del imputado ellos concordaban con el resto de las circunstancias que rodearon el hecho ilícito.

Por ello la Dra. Analía Avalos resolvió condenar a Jonathan David Villarreal, de 30 años de edad, empleado de carnicería y con domicilio en Dolores, como autor de los delitos de “Robo agravado por efracción y Hurto agravado por haberse cometido con llave verdadera sustraída o hallada”, imponiéndole “Tres años de prisión”.

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