Un oficial de la Policía Bonaerense fue condenado este martes en el marco de un juicio oral realizado en el Juzgado en lo Correccional nº 1 Departamental, al ser hallado responsable del hurto de un casco de motociclista y una cámara de video, hecho perpetrado cuando estaba junto a otro efectivo prestando servicio en la playa de Mar Azul, partido de Villa Gesell.

Según puntualizó el Juez Dr. Emiliano Lazzari en el fallo al que Diario Compromiso accedió, en horas de la tarde del 10 de septiembre de 2016 dos oficiales de la Policía de la Provincia de Buenos Aires que prestaban servicio en la Comisaría 3era. de Villa Gesell y se encontraban cubriendo la guardia en la bajada a la playa de Mar Azul, sin ejercer violencia se apoderaron de un casco de motocross con sus respectivas antiparras y una cámara GO- PRO, elementos estos que se encontraban en el piso junto a un vehículo Renault Clío con tráiler colocado.

El damnificado en su declaración en el juicio, manifestó que siempre iban a andar en cuatriciclo al faro Querandí, que ese día se había sacado el casco mientras subían todo al tráiler, y que al darse cuenta que no lo tenía habían vuelto a la playa y preguntado a los oficiales de policía, diciendo estos no haber visto nada porque habían tenido que tratar con un borracho. Que por ello se había dirigido a la Comisaría, habiendo siendo informado al día siguiente que había sido encontrado, precisando que cuando recuperó el casco había faltantes. Asimismo resaltó, que en la playa no había otro auto cerca, que no había gente caminando, que habían estado sólo ellos y los oficiales de policía, por lo que había sospechado.

El policía Mosquera Rúa contó su versión de los hechos, de la llegada del vehículo a la playa, que habían preguntado donde alquilar un cuatriciclo, que ya siendo de tardecita, cuando oscurecía, las personas que se movilizaban en ese auto habían preguntado si no había visto el casco que habían dejado apoyado en el piso, diciéndole ellos -ambos oficiales- que no, que se acercaran a la Comisaría. Que posteriormente, cuando se había dirigido a orinar había encontrado el casco con las antiparras y la cámara, las que había entregado a un móvil que llegaba. Que más tarde lo había llamado desde la seccional preguntándole qué había sucedido con el casco, habiendo informado el de su entrega y que no sabía quién lo tenía.

El segundo jefe de la mencionada seccional y que estaba a cargo de la dependencia ese día, manifestó que el oficial de servicio le había informado del casco faltante, que los oficiales que estaban en la playa habían dicho que no tenían conocimiento de ello, y que en horas de la noche había sido informado que lo tenía Mosquera y que lo había entregado, y que por resultarle extraña esa situación se había comunicado con ese oficial, quien había dicho que lo había encontrado tirado.

El Juez luego de evaluar las pruebas incorporadas y las producidas en el debate, señaló que había llegado al convencimiento de la existencia del hecho imputado, de que los dos oficiales se habían apoderado del casco, de las antiparras, de la cámara GO Pro y también de los intercomunicadores que tenía el casco luego que su dueño los dejara en el suelo de ese terreno boscoso. Y sobre esto precisó, que esos dos efectivos que habían encontrado el casco y los otros elementos sabían de quien era, por lo que el desapoderamiento se había concretado cuando el dueño a escasos minutos de haberlos extraviados había vuelto raudamente y les había preguntado a los oficiales, manifestado estos que no sabían nada. “En ese momento, la lógica y la experiencia me muestra que ya habían encontrado el caso y sencillamente mintieron sobre su hallazgo, en pos de que el dueño se retirara”, resaltó el Magistrado.

También indicó, que después de efectuada la denuncia los policías habían decidido devolver parte de lo hallado, el casco y sus antiparras, no así la cámara Go Pro y el intercomunicador del interior del casco.

Para el Juez ambos efectivos habían tenido la oportunidad de efectuar en tiempo y forma la devolución de esos bienes y no lo hicieron, “esperaron a ver qué pasaba y ante ello decidieron devolver parte de los sustraído, ya conocían que tenía dueño y quien era”. “Me persuade que existió dolo de apoderamiento de la cosa ajena”, puntualizó en el fallo.

Sobre la declaración del imputado refirió el Juez, que la explicación ensayada no guardaba relación con la prueba. Pensar que un peatón pudiera haber encontrado el casco en una zona de poco tránsito de gente, con dos oficiales de policía a pocos metros, tomarlo y enterrarlo en una zona cercana con el objeto de ir posteriormente a buscarlo, carece de toda lógica”.

Señaló que la existencia del hecho y su autoría había “quedado por demás acreditada”, no existiendo duda respecto de la pre existencia de la cámara de video tal como el propio damnificado, un amigo y el propio imputado reconocieron.

Por ello el Juez Lazzari resolvió, condenar a Jonathan Daniel Mosquera Rua, de 32 años de edad, Oficial de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, con domicilio en Santa Teresita, por resultar autor del delito de “Hurto agravado por la calidad de funcionario público”, imponiéndole “Tres meses de prisión de ejecución condicional, e inhabilitación especial para el ejercicio de cargos públicos por el término de seis meses”.

Respecto del otro imputado, decidió excusarse de seguir entendiendo el caso en razón que se había informado de la presentación de un acuerdo de juicio abreviado, correspondiendo por lo tanto que otro Juzgado Correccional lo resuelva.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *