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Los hechos ocurrieron en Ostende (Pdo. de Pinamar) en 2014, habiendo dejado el imputado el país luego de ello, siendo detenido y extraditado en 2017, y sometido a juicio oral en el pasado mes de diciembre en el Tribunal en lo Criminal nº 1 Departamental.

 

En el marco de un juicio oral realizado en el Tribunal en lo Criminal nº 1 Departamental, la Dra. Inés Olmedo actuando como Juez unipersonal condenó a un ciudadano boliviano sometido a proceso por un hecho que había sido calificado originalmente como “abuso sexual gravemente ultrajante”, perpetrado en Ostende, Partido de Pinamar.

La Dra. Olmedo consideró tener legal y plenamente probado, que en el verano de 2014 en un domicilio de la localidad de Ostende, en el Partido de Pinamar, un sujeto adulto abusó sexualmente de una niña de 5 años de edad realizándole tocamientos impúdicos con sus manos.

En el juicio el padre de la menor manifestó que ese día la habían dejado en casa de una familia conocida mientras ellos trabajaban, que cuando la fue a buscar la dueña de casa no estaba, había otros chicos y estaba el imputado, precisando que “la nena había salido asustada”, que esa noche había llorado, que supo después que era porque ese individuo la había amenazado con lo que le podía pasar si contaba lo ocurrido. Agregó que ese individuo era un connacional boliviano, quien luego de lo ocurrido se había ido del país, que venía a la Argentina solo a hacer la temporada, resaltando que lo había visto cuando él había visitado Bolivia ese mismo año, precisando que había muchos que lo protegían, recordando que familiares de acá, después que se había iniciado la causa se habían acercado buscando arreglar “sin decirle nada a nadie”.

La madre de la víctima recordó que su hija ese día se había ido directamente a acostar, no había querido comer ni decir que le pasaba, pidiéndole al día siguiente que no la llevara más a esa casa, precisando que la veía “muy rara”. Que pasado unos días y como lloraba y se quejaba la había llevado a la pediatra, quien le había dicho que la picazón que tenía en la zona genital era porque “la niña había sido tocada”, que debía hacer la denuncia.

El imputado declaró y dijo que se había enterado de la acusación cuando estaba estudiando en la universidad en Bolivia, que en conocimiento de la citación había venido a nuestro país a presentarse en la fiscalía, regresando a su país en enero de 2015, siendo detenido por Interpol en agosto de 2016 porque debían extraditarlo, permaneciendo 75 días en esa situación, razón por la cual había sido dado de baja del ejército. Agregó que en octubre de 2017 cruzó la frontera en la Quiaca y entonces detenido.

La Perito Psicóloga que intervino como perito en la Cámara Gesell recordó el relato que hizo la niña, y que como autor de los hechos había sindicado a una persona que llamaba “Wali”.

Para la Juez había quedado demostrada la materialidad del hecho. En cuanto a la autoría precisó, que la niña víctima había sido “clara, precisa, verosímil, contundente en su relato pese a su corta edad, en determinar el lugar del hecho, las personas que estaban allí, la forma en que fue ahusada y que el autor de esos tocamientos impúdicos” había sido el imputado.

Finalmente la Dra. Inés Olmedo resolvió condenar a Juan William Flores Puita, apodado “Wallas”, de 25 años de edad, estudiante, nacido en Potosí (Bolivia), como autor responsable del delito de “Abuso sexual simple”, imponiéndole una pena de “Tres años y 10 meses de prisión”.

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