La Cámara de Apelaciones de Mar del Plata del fuero Contencioso Administrativo falló contra la Municipalidad de Villa Gesell que en el juicio que inició Ramón Amarilla, joven que resultó severamente mutilado cuando una garita de colectivo se derrumbó y lo aplastó.

El hecho ocurrió en la madrugada del 26 de diciembre del 2012, en Boulevard y 133, cuando Ramón y un amigo esperaban el colectivo en una garita de hormigón armado, construida junto a muchas otras dentro de un plan de equipamiento urbano, con una polémica forma de ola, completamente construidas en hormigón.

Por el caso, ya había condenado a la comuna el Juez Contencioso Administrativo de Dolores, Dr. Marcelino Escobar, y la comuna había apelado a la Cámara. La única novedad del fallo es la rebaja del concepto “daño moral” de 2.5 millones de pesos a 1.5 millones, manteniéndose todas las demás sumas, además del fondo del fallo que indica la incapacidad total de Amarilla (la Municipalidad afirmó en la apelación que Amarilla podría volver al trabajo), así como la completa y exclusiva responsabilidad de la comuna en el hecho.

Dentro del fallo, el tribunal marplatense remarca “Del análisis de los informes elaborados por los peritos en arquitectura e ingeniería civil en construcciones, y su contraste con el restante plexo probatorio, coligió la total y exclusiva responsabilidad de la demandada en la producción del hecho aquí ventilado. En concreto, estimó constatadas graves deficiencias en la construcción colapsada, las que -según su juicio- constituyen el factor determinante del siniestro, sin que pueda achacarse tal consecuencia al evento climático invocado por la accionada, pues de haberse seguido las pautas fijadas por la reglamentación aplicable -normas CIRSOC 102- debiera soportar vientos de hasta 188,27 km/h, en tanto que el alegado temporal registraba ráfagas de hasta 84,00 km/h, esto es menos de la mitad del margen de seguridad establecido. Descartó, también, la argumentación de que se habían seguido los consejos e indicaciones de los estudios realizados por la Universidad Nacional de La Plata, dado que éstos fueron posteriores al hecho escrutado.”

Dentro de los considerandos, también resaltan “…el reclamante sufrió gravísimas lesiones por aplastamiento en sus miembros inferiores que llevaron a la amputación de ambas piernas, como así también lesiones graves en su brazo derecho. Refirió una incapacidad producto del accidente altísima y definitiva, con imposibilidad de por vida para desarrollar gran parte de las tareas habituales, sociales, deportivas y laborales, y sopesó que la experticia da cuenta de una valoración secuelar superior al 100%.”

Los montos indemnizatorios determinados son los siguientes:

Gastos por adquisición de prótesis, reposición de materiales nobles y mantenimiento; $ 1.040.000,00. Traslados: $ 30.000,00. Incapacidad sobreviniente: $ 2.000.000,00. Apoyo psicológico: $ 200.000,00.

Daño moral: En este caso, la Cámara redujo los $ 2.500.000,00 a un monto de $ 1.500.000,00.

Total: $4.570.000,00.

Este monto debe actualizarse, según el fallo según la tasa más alta que pague el Banco de la Provincia de Buenos Aires para la captación de depósitos a plazo fijo a treinta (30) días, durante los distintos períodos de devengamiento, sumas que deberán abonarse dentro de los sesenta (60) días de quedar firme la liquidación.

Según informó El Fundador on line, los montos totales, sumadas las costas del proceso, podrían superar los quince millones de pesos.

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