Luodovis Enrique Navarro León, el cura venezolano que oficiaba misa en una iglesia de Maipú y se encontraba desaparecido hace una semana, apareció en Venezuela. Desde allí, dijo que se fue porque “unos señores” lo maltrataron verbal y físicamente y que cuando se lo comunicó al obispo de Chascomús, no recibió respuesta.

“Me llamaron venezolano muerto de hambre, maldito venezolano, regresa a tu país”, manifestó el sacerdote, quien remarcó que no recibió apoyo cuando pidió ayuda al obispado.

La desaparición del cura era un misterio. Una vecina había denunciado que se había ido con plata que le había prestado, y lo acusaron de estafa. El obispo, Carlos Malfa, indicó que, antes de que el cura desapareciera el último martes de la iglesia Nuestra Señora del Rosario, había sido informado sobre “una situación económica creada” entre él y “una respetable persona de la comunidad” de Maipú.

Por su parte, desde Venezuela, el cura advirtió que en esa iglesia “hay un grupo reducido que insiste en no permitir el ingreso a aquellas personas que usan pierceing, que se tatúan, que no reúnen las condiciones para estar en la parroquia”.

El sacerdote mencionó puntualmente a la comunidad LGBT, a quien “tampoco la dejan participar parroquial”. Según indicó, se lo comunicó al obispo y “les dio la razón” (en no dejarlos entrar).

Describió además una situación ocurrida con una maestra catequista. “Había una actividad para las 19:00, que era un Vía Crucis y había que estar en la iglesia a las 18:00. Por llegar 5 minutos antes, una maestra cuyo nombre no quiero decir, me faltó el respeto, me humilló, llegando al límite de querer darme una cachetada.”

“¡Me deseó la muerte!”, exclamó el sacerdote.

 

Qué había dicho el obispado tras la desaparición del cura

De acuerdo al comunicado emitido por le obispado de Chascomús, luego de que la noticia de la desaparición del cura tomara alcance nacional, el obispo Malfa intervino personalmente como intermediario en una disputa entre el cura y la persona que le habría prestado la palta.

“Si bien la situación no involucraba ni a la comunidad parroquial ni al obispado, juzgué necesario intervenir en una especie de mediación para escuchar a las partes y buscar una justa solución”, precisó.

En ese sentido, Malfa informó que había presentado “una propuesta satisfactoria para las partes”, que quedó plasmada incluso en un acta, pero “lamentablemente el sacerdote incumplió el acuerdo”, y luego no se supo más de él.

“Este es el hecho objetivo: el padre Luodovis junto con su familiares, abandonó la parroquia el 7 de junio sin anuncio previo”, dijo.

Según pudo saber TN de los vecinos de Maipú días atrás, la deuda del cura con quien le prestó la plata rondaba los 20.000 dólares. Pero hay quienes dicen que ascendía a 100.000.

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