Raffo

 

Nació en General Conesa un 22 de setiembre en un hogar de campo. Su padre realizaba tareas de resero y alambrador.

A los ocho años recorrió los 56 kilómetros que lo separaban y llegó a Dolores. Su madre, una hermana y cuatro hermanos conformaban la familia. Se inició trabajando como albañil y luego como alambrador.

A los dieciocho años debutó como mozo de temporada en El Reloj. Probó suerte en Río Hondo. Regresó a Dolores y lo tomaron en el emblemático ACA. Luego estuvo en la recordada confitería Baco junto a Pimpin Roca. Posteriormente ganó la licitación para atender el Bar, junto a su compañero Romagnoli en el Club Social.

Allí se desarrolló como mozo, cosechó clientes y amigos. Se convirtió en casi una leyenda, participó en historias o las presenció. Es una fuente inagotable de cuentos y anécdotas. Siempre su relato es alegre, coloquial y respetuoso.

Su vida consistía en conocer y acceder a los pedidos de los concurrentes. Si saberlo creo, como un sacerdote, oficiaba también con una copa. Y, sin saberlo también, sus clientes estaban siendo felices. Allí estuvo 32 años, hasta que se retiró. Recuerda siempre con mucho afecto y respeto al ex presidente del Club Social Ricardo Duarte. Atendió toda clase de personas y personalidades. A todos les brindaba la misma atención. En una oportunidad decidió hacer variedad de sándwiches y exponerlos en el mostrador. Entonces, Fisher Cerdá lo bautizó: Pona. En referencia a la dueña de la panadería Central que ofrecía la misma mercadería.

Dejó de fumar. Con una sonrisa nos dice: –Me tenían loco pidiéndome cigarros, al final me cansaron-

Recuerda con melancolía que le gustaba bailar el tango. Elegía para hacerlo el Club Recreativo. En esa época, recuerda; me tocó bailar con una hermosa mujer –del cabaret- aclara. –la gente me rodeó y tuve que parar y decirles: si no me hacen lugar no bailo más-

También practicó boxeo. Sostuvo 31 peleas. –Perdí la primera y la última, allí me retiré-

En una oportunidad un cliente –se puso muy pesado- y le dí una trompada que hasta volteó un kiosco. Fue preso y le cobraron una multa. -Son cinco pesos- le dijo la Policía y el respondió: -tomá diez y los cinco que sobran guardármelos para la próxima trompada-

El autor del calificativo de “primer mozo patrio” surgió del ingenio de Fisher Cerdá, que, en referencia al reconocimiento definitivo de la fecha de fundación de Dolores. Proyecto del entonces Intendente Tati Meckievi, que propulsó una investigación histórica y culminó con una Ordenanza que así lo declara y un Decreto Provincial que también lo reconoce. Esta Ordenanza provocó el reconocimiento general y sin lugar a dudas de nuestra Ciudad como “Primer Pueblo Patrio”.

Es por ello que el calificativo primer mozo patrio a Aníbal Pona Iñiguez tuvo también repercusión. Lo puso, sin lugar a dudas, en el lugar (en sentido figurado) que históricamente se ganó, entre todos sus pares.

Hoy lo vemos algunas tardes en el Bar Celasco, satisfecho, pleno y con la serenidad y humildad de los que cumplieron con sus obligaciones y con la sociedad. Entregó a las personas lo que querían. Las hizo felices. Hay algo más que se pueda pedir? Muchas gracias Pona!!

Para Compromiso

L.A.R.

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