FLEURY

A ciento diecisiete de su nacimiento

 

Hace hoy ciento diecisiete años nacía don Abel Fleury en un modesto hogar de Dolores, el “Poeta de la Guitarra” como se lo llamó, quien con su guitarra y sus obras supo cantarle a su tierra impregnándolas además con amor, sueños y esperanzas.

Como muchas veces lo hemos dicho y hoy lo reiteramos, Fleury dedicó el sentir de cada una de las notas de su música a las costumbres y sentimientos pueblerinos, los que el tiempo no pudo ni podrá borrar. Por eso que nunca ha de resultar cansador volver sobre los pasos del gran maestro para poder actualizar su recuerdo, ya que solo Dios es el privilegiado que puede escuchar junto a él y con más intensidad su “Estilo Pampeano”.

Fleury nació en nuestra ciudad el 5 de abril de 1903, siendo sus padres doña Juana Pión y don Eduardo Fleury. Fue su madre quién además de guiarlo en la vida puso en sus tiernas manos la primer guitarra que le había comprado con sus ahorros, iniciándose así con este instrumento el camino que reflejaría en sus sentimientos y que sería una fuente permanente de comunicación con su pueblo.

Dotado por la naturaleza, virtuoso, supo tener a su lado la sapiencia de grandes que fueron forjando sus conocimientos musicales que le permitiría trascender en el firmamento del arte nacional.

Vivió aproximadamente hasta los 20 años en Dolores, iniciando posteriormente la búsqueda de su camino de artista en Tandil donde precisamente se registra una de las etapas más intensa de su trabajo autoral, gestando inigualables y reconocidas obras musicales. Sin embargo Fleury entendió como muchos grandes que su trascendencia debería pasar por “la gran ciudad”. Viaja a la Capital Federal y conoce a Fernando Ochoa, quién le abre las puertas de su audición de radio y con ello al conocimiento del “gran público”, también el camino que lo llevaría a recorrer el mundo con su música y que lo llenaría de reconocimientos.

Dolores, la ciudad que lo vio nacer y que un día dejó atrás para llevar al viento su música, distinguió en vida a don Abel Fleury como “Hijo Dilecto”, quien fallece tempranamente en la ciudad de Buenos Aires el 9 de agosto de 1958, siendo sus restos inhumados en el panteón de Músicos de la Chacarita, para posteriormente ser trasladados al cementerio de nuestra ciudad, donde frente a su mausoleo año a año los dolorenses reflejan el respeto y cariño que se tiene por su memoria.

En 1993 nace en su memoria la “Fiesta Nacional de la Guitarra”, una forma permanente de homenaje que además de retribuir al gran maestro todo lo que por Dolores y por la música supo hacer, es el justo reconocimiento al valor de su obra.

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